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La crisis empuja a más de 12 mil venezolanos a huir a Brasil, en los últimos tres años

La crisis empuja a más de 12 mil venezolanos a huir a Brasil, en los últimos tres años
La crisis empuja a más de 12 mil venezolanos a huir a Brasil, en los últimos tres años

Más de 12 mil venezolanos han huido de la crisis económica y social de su país hacia el vecino Brasil desde el año 2014, detalló este martes en un informe Human Rights Watch, exhortando a los países del continente a presionar a Caracas a aceptar medidas de alivio.

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Hay un "incremento notable en el número de venezolanos que huyen de Venezuela fundamentalmente por razones de tipo humanitario, buscando alimentos y medicinas que no están disponibles", dijo el director para América de la organización civil estadounidense, José Miguel Vivanco.

Pero muchos también huyen de la elevada inseguridad ciudadana en el país suramericano, "donde la norma es la impunidad para quienes son víctimas de hechos violentos, ya sean cometidos por pandillas o por agentes del Estado", señaló Vivanco, durante una rueda de prensa en Washington.

La organización defensora muchos venezolanos que migran a Brasil viven en condiciones precarias en las calles, pero los 65 venezolanos entrevistados por la organización en febrero dijeron que estaban mejor en Brasil que en Venezuela.

También señaló que el drástico aumento en el número de pacientes venezolanos ha puesto a prueba la capacidad de los dos principales hospitales de la ciudad brasileña de Boa Vista, la capital del estado de Roraima. En este estado fronterizo, más de 4 mil venezolanos han estado varados durante meses en una lista de espera para poder solicitar asilo.

En el 2016, las autoridades deportaron a 514 venezolanos de Roraima, mientras que apenas 20 fueron deportados en 2015. En diciembre de 2016, la Policía Federal intentó deportar a 450 miembros de la comunidad indígena venezolana de Warao, pero la Defensoría Pública federal presentó un recurso de hábeas corpus ante un tribunal local, alegando que se trataba de una medida arbitraria y un juez frenó la deportación en el último momento.

En marzo pasado, el Consejo Nacional de Migraciones de Brasil -que forma parte del Ministerio de Trabajo- aprobó una resolución para conceder a los venezolanos permisos de residencia por dos años. 

En el hospital de Pacaraima, un poblado cercano a la frontera con Venezuela, el 80% de los pacientes son venezolanos, relató HRW. Pero las cifras de venezolanos que migran y piden asilo se ha incrementado también en otros países como Argentina, Canadá y Estados Unidos, según cifras recopiladas por HRW, que planea realizar próximamente un estudio detallado sobre la situación de emigrantes venezolanos en la fronteriza Colombia.

"Tarde o temprano Brasil y otros gobiernos de la región tendrán que presionar al gobierno de Venezuela para que deje de negar la crisis y adopte medidas adecuadas para solucionarla", dijo Vivanco.

"La crisis que muestra a venezolanos huyendo de la inseguridad, falta de alimentos y medicinas y represión es absolutamente única en América Latina", agregó. "Es un caso que debe concitar la inmediata atención de los países de la región".

El gobierno de Nicolás Maduro ha negado la existencia de una crisis humanitaria y ha rehusado ayuda extranjera. Human Rights Watch lo acusa de brindar una respuesta insuficiente, que equivale a una vulneración de los derechos de los venezolanos a la salud y a la alimentación.

The Associated Press solicitó un comentario a la embajada venezolana sin obtenerlo de inmediato.

Vivanco dijo que compartió el documento con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien se ha manifestado a favor de suspender a Venezuela del organismo continental a menos que Maduro celebre elecciones generales a la brevedad.

El Consejo Permanente de la OEA adoptó a comienzos de mes una resolución según la cual se ha violado el orden constitucional en Venezuela pero no ha convocado una sesión para evaluar la posibilidad de suspender al país sudamericano.

La Carta Democrática Interamericana -que establece los estándares democráticos acordados por los países del hemisferio en 2001- estipula que se puede suspender a un país solamente si así lo disponen 24 de los 34 estados miembros de la OEA.

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