BUENOS AIRES, Argentina. (AFP) —La Iglesia Católica argentina bautizó este sábado a la hija de un matrimonio de lesbianas amadrinada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, primer caso en el país, en un gesto de apertura de la institución que conduce el papa Francisco.
Umma, concebida por fertilización asistida y nacida en enero último, fue ungida con el sacramento en la catedral de Córdoba (centro) por autorización del arzobispo Carlos Ñáñez y tuvo como madrina a la impulsora de la ley que permitió a Carina Villarroel (32 años) y Soledad Ortiz (28) convertirse en matrimonio en 2013.
Fernández de Kirchner estuvo ausente en la ceremonia y envió en su lugar a una edecán naval.
Aunque existen antecedentes en otros países, entre ellos España, el hecho es inédito para un matrimonio de lesbianas en Argentina, tierra natal del papa Francisco, quien como arzobispo de Buenos Aires se opuso al matrimonio homosexual, aunque abogó por conceder el bautismo a los gais en un país con 75% de católicos.
“Esto ha marcado precedentes, la Iglesia ha abierto una puerta muy grande después de tanta lucha y discriminación”, dijo Carina.
Según sostuvo, el bautismo es prueba de que para la Iglesia “Umma es igual que todos los niños. Eso es el mensaje, somos todos iguales, todos en el mundo somos iguales, heterosexuales y gais, todos tenemos el mismo derecho”.
El año pasado la Iglesia ya había concedido el bautismo a los mellizos de la popular actriz transexual Florencia de la V y su esposo, siendo ella la primera persona que se acogió a la ley de identidad de género que le otorgó documentos como mujer.
En septiembre de 2012 Bergoglio había pedido a los sacerdotes que no “vacunaran a los niños contra la fe” impidiéndoles recibir el bautismo, por considerar que el rechazo ahuyentaba a los feligreses de la Iglesia, que viene sufriendo desde hace años una drástica caída de fieles en todo el mundo.
Desde que fue elegido Papa en 2013, Francisco impulsó un gigantesco debate sobre la familia contemporánea y convocó dos sínodos (asambleas de obispos) para 2014 y 2015.
Temas tabú para la Iglesia como el matrimonio homosexual, las uniones de hecho, el aborto, la adopción por parejas del mismo sexo, la comunión de divorciados y el control de la natalidad figuran en un cuestionario enviado a obispos de todo el mundo, lo que hace esperar decisiones al respecto.
