Una parroquia en Francia encontró la vuelta para aquellos que no tienen cambio en las misas y desarrolló una aplicación para teléfonos móviles e incluso un "ofrendero conectado".
Desde el próximo domingo, cinco ofrenderos "conectados" pasarán entre los feligreses de la iglesia de San Francisco de Molitor, en el oeste de la capital francesa, anunció en un comunicado la diócesis de París.
El objeto tiene un "diseño tradicional", se trata de una canasta que "permite a cada uno conservar las costumbres", señala el arzobispado.
Pero la canasta tiene incorporada una terminal que permitirá al feligrés ofrendar con su tarjeta de débito 2, 3, 5 o 10 euros utilizando el modo sin contacto.
"Es simple", dice la diócesis, "todas las generaciones utilizan cada vez menos billetes y monedas" y lamenta luego no poder participar en la ofrenda, que tiene una dimensión espiritual justo antes de la eucaristía.
