MADRID, España. (ANSA). -La imputación de la infanta Cristina por el juez está más cerca después de encontrarse un contrato ficticio de alquiler firmado por ella como arrendadora y arrendataria.
El contrato fraudulento de alquiler de su residencia de Barcelona a su sociedad Aizoon, con la firma como "arrendador" y como "arrendatario" de la infanta Cristina y de su esposo, fue utilizado por éstos para generar gastos ficticios y pagar menos impuestos.
Aizoon, de la que la infanta era propietaria al 50%, emitió facturas falsas para vaciar las arcas del Instituto Nóos, "sin ánimo de lucro", que presidía Urdangarín y fue utilizada por la pareja para costear sus gastos personales.
El juez del caso por presunta corrupción en el que está imputado Urdangarín investiga si la hija del rey cometió delitos fiscales y de blanqueo de capitales.
El juez, José Castro, imputó a la infanta en abril por cooperación con su esposo, decisión que fue bloqueada por un tribunal de Palma, que consideró que no había indicios de que conociera que los negocios de Urdangarín eran ilegales.
