El presidente ruso, Vladimir Putin, justificó el mayor control del arte por parte de su gobierno señalando que las autoridades están tratando de evitar tragedias como el atentado terrorista en el semanario Charlie Hebdo en Francia.
"Siempre hay una línea muy delgada entre shocks peligrosos y libertad creativa", dijo Putin el viernes en una reunión del consejo presidencial de cultura en San Petersburgo.
Los artistas y actores deberían evitar tratar de "dividir a la sociedad" o provocar a los fanáticos religiosos que existen en todos los credos, agregó.
Los extremistas que asesinaron a los dibujantes en la oficina de París de Charlie Hebdo por dibujos del profeta Mahoma "tomaron lo que se publicó como un insulto", dijo Putin. "Es una cuestión de si era necesario que el dibujante insultara al representante del Islam".
Los funcionarios de gobierno pueden interpretar las obras como controversiales y tomar medidas al respecto porque "no quieren que lo que pasó en París se repita aquí. No deberíamos olvidarlo por un segundo", dijo Putin al actor Yevgeny Mironov, quien se quejó sobre la presión burocrática en los teatros rusos.
El asesinato de 12 personas en el periódico satírico en enero de 2015 a manos de hombres armados, uno de los cuales al menos gritó "Allahu Akbar" o "Dios es grande" en árabe, durante el ataque, conmocionó a Francia y generó indignación por las amenazas a la libre expresión.
