El pistolero que atacó un casino en Filipinas aparece en imágenes grabadas por cámaras de seguridad disparando al aire, prendiendo incendios y disparando a fuerzas de seguridad mientras se movía por el edificio durante un asalto en el que murieron al menos 38 personas.
El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la autoría del incidente ocurrido a primera hora del viernes, pero las autoridades aseguran que se trató de un robo frustrado cometido por un hombre que actuó solo y no tenía vínculos con terrorismo.
Las víctimas habrían muerto por inhalación de humos, según la Policía. Las autoridades mostraron las imágenes de las cámaras de seguridad en una conferencia de prensa el sábado y dijeron que todavía se desconoce la identidad del agresor.
El taxista que dejó al pistolero en el casino dijo que este hablaba tagalo y estaba solo, explicó el jefe de la Policía metropolitana de Manila, Óscar Albayalde.
“Si hubiese sido un terrorista suicida, habría provocado una matanza”, declaró Albayalde a The Associated Press antes el sábado. “Sin embargo, no mató a nadie, ni siquiera a los que corrían delante de él. Incluso decía ‘¡Salgan, salgan’”.
El responsable de la policía nacional, Ronald dela Rosa, dijo también que el ataque no parece ser un acto terrorista, pero advirtió que las autoridades aún saben muy poco sobre el atacante.
“¿Y si establecemos su identidad y hay pistas que lo vinculan al terrorismo? Entonces nuestros hallazgos, nuestras conclusiones, podrían cambiar”, dijo en declaraciones a la radio DZMM.
De acuerdo con la versión de la Policía, el hombre irrumpió en el complejo Resorts World de Manila a primera hora del viernes y utilizó gasolina para prender fuego a las mesas de juego.
Las llamas provocaron una humareda que mató a 37 personas, apuntó Albayalde. El agresor huyó a un hotel cercano donde se suicidó. La policía describió al sospechoso como un hombre de habla inglesa y tez clara, de unos 40 años y que medía al menos 1.8 metros (seis pies).A pesar de que iba armado con un rifle de asalto, no disparó a nadie durante el ataque, agregó.
