Israel liberó a un detenido palestino de alto perfil que este año realizó una huelga de hambre en protesta por su detención sin juicio, confirmaron hoy funcionarios a Xinhua.
"Mohammed Allan ha sido liberado", informó en un comunicado Sivan Weizman, una vocera del Servicio de Prisiones de Israel.
El periódico Ha'aretz israelí informó que Allan fue llevado al hospital para una revisión en la ciudad cisjordana de Tulkarem y luego viajó a su aldea, Einbus, cerca de Nablus.
A su llegada, Allan, a quien miles de personas le ofrecieron una bienvenida festiva, dijo a los reporteros que fue "una victoria".
El abogado de 31 años de edad fue arrestado en noviembre de 2014 y estuvo preso bajo una orden de detención administrativa, lo que permite la encarcelación sin juicio de manera indefinida por periodos renovables de seis meses.
En junio de 2015, comenzó una huelga de hambre de 66 días durante la cual estuvo a punto de morir.
El tribunal supremo de Israel suspendió su detención en agosto, luego de que Allan quedará en coma y de que los análisis cerebrales mostraran que estaba sufriendo un daño cerebral permanente.
En septiembre, tras la mejora de su salud, Israel lo volvió a arrestar. Esta vez, el Ejército anunció que no renovaría la orden de detención de Allan, la cual expiró el 4 de noviembre.
Las autoridades israelíes dijeron que antes de su arresto, Allan estaba "planeando ataques terroristas de gran escala con sus compañeros terroristas yihadistas islámicos".
La organización islamista palestina confirmó que Allan era uno de sus miembros, de acuerdo con los medios de comunicación palestinos.
Sin embargo, Israel nunca emprendió un proceso judicial contra Allan, ni presentó evidencias de su participación en supuestas actividades terroristas.
Su lucha atrajo la atención hacia la ley de alimentación forzada de Israel y el uso generalizado de las detenciones administrativas.
Weizman dijo a Xinhua que a partir de agosto, Israel mantiene a 340 palestinos en detención administrativa.
Su liberación tiene lugar en medio de una nueva ola de violencia en Cisjordania e Israel, que ha causado la muerte a unos 70 palestinos y a 11 israelíes.
