El asesinato de un exdiputado oficialista, su hijo y sus dos acompañantes en el norte de Paraguay tiene las características de una acción del narcotráfico, dijo el miércoles el jefe de la agencia estatal antidrogas.
"De acuerdo con nuestros datos el exparlamentario Magdaleno Silva tenía vínculos con personas ligadas al tráfico de estupefacientes y esa información fue presentada el año pasado en la cámara de senadores, pero la valoración penal correspondía a la fiscalía para determinar si los contactos suyos eran o no asociación criminal", explicó Luis Rojas en entrevista con The Associated Press.
Silva, del oficialista Partido Colorado, fue asesinado a balazos por desconocidos cuando se encontraba en una calle frente a su vivienda en Concepción, 380 kilómetros al norte de Asunción.
En el ataque también murieron su hijo Fernando y dos personas dedicadas a la compra y venta de bovinos, Félix e Isaac Peña.
La policía informó que en la escena del crimen fueron encontrados 44 casquillos de pistola 9 milímetros y posiblemente de fusil AK47.
Cuatro de los proyectiles hirieron al periodista radial Ángel Cabañas, quien se encontraba en el lugar circunstancialmente.
En el caso de Silva no existían pruebas concretas de su participación en la comercialización ilegal de cocaína o marihuana, pero el servicio de inteligencia de la Secretaría Nacional Antidrogas -dirigida por Rojas- detectó contactos telefónicos con presuntos patrones brasileños de la droga.
Para el analista político y de asuntos militares Horacio Galeano Perrone, el atentado contra Silva y la creciente violencia en los norteños departamentos de Concepción, Canindeyú y Amambay "lentamente están conduciendo al Paraguay hacia situaciones de inseguridad incontrolable como ocurre en algunos estados mexicanos caracterizados por sangrientos enfrentamientos entre bandas de traficantes de drogas", explicó a AP.
Los tres departamentos son fronterizos con el estado brasileño Mato Grosso do Sul, con nulo control aduanero, policial y militar.Rojas indicó que en la zona operan más de 100 bandas de traficantes paraguayos y brasileños.En tanto, la fiscalía seguía intentando el miércoles identificar y atrapar a los autores del ataque.
