CARACAS, Venezuela. (EFE).– El juicio contra el dirigente opositor venezolano Leopoldo López, preso desde el pasado 18 de febrero, comenzará mañana con una protesta callejera contra el presidente Nicolás Maduro desactivada y entre denuncias de la defensa del político por la marcha del proceso.
El juicio contra el líder de Voluntad Popular (VP) apenas generó reacciones entre el Ejecutivo de Nicolás Maduro, para quien López reclamó lo que denominó “La Salida”, un llamamiento a la protesta pacífica para forzar y acelerar un cambio de Gobierno.
El día 12 de febrero una marcha antigubernamental convocada por López y otros opositores que apoyan “La Salida” se juntó con otra manifestación organizada por sectores estudiantiles a las afueras del Ministerio Público en Caracas.
En un momento del acto, un grupo de personas se descolgó de las marchas y atacó la sede principal de la Fiscalía en la capital, quemando varios coches policiales y dando inicio a una serie de enfrentamientos con los cuerpos de seguridad que dejó ese día un saldo de tres muertos y decenas de heridos y detenidos en todo el país.
Ese día supuso el comienzo de una serie de protestas pacíficas y violentas a lo ancho de Venezuela contra las políticas del Ejecutivo que, en el caso de las segundas, se extendieron por más de cuatro meses y dejaron 43 muertos y miles de heridos y detenidos.
En las horas siguientes al 12 de febrero, López fue acusado directamente por Maduro de lo sucedido ese día y con una orden de captura cursada en su contra, el líder de VP se entregó voluntariamente a las autoridades el 18 de febrero después de encabezar una multitudinaria concentración de miles de sus seguidores.
Afirmó que se entregaba a una “justicia injusta” y “corrupta”, en un país donde “no hay separación de poderes”.
