El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dijo que la ley cubana que prohíbe que las personas nacidas en la isla regresen por vía marítima es una forma de discriminación contra estadounidenses y cubanos que viven en Estados Unidos, y debería ser eliminada.
La política ha provocado que por lo menos una línea de cruceros le niegue la venta de boletos a cubanos-estadounidenses.
Kerry dijo que el gobierno cubano debería desechar la prohibición si quiere seguir desarrollando una relación total y normal con el resto del mundo.
Dos cubanos-estadounidenses demandaron a Carnival Corp., alegando que se violaron sus derechos civiles al no permitírseles comprar boletos para el crucero del 1 de mayo desde Miami hacia Cuba a bordo del navío Fathom.
Kerry está en Miami para reunirse con miembros de la comunidad empresarial cubana-estadounidense.
