No hay indicios de que la Torre Trump fuera “objeto de espionaje” por parte del gobierno federal antes o después de las elecciones presidenciales de 2016, aseguraron este jueves 16 de marzo los dos miembros de mayor rango en la Comisión de Inteligencia del Senado, lo que contradice de manera directa las acusaciones del presidente Donald Trump.
“Con base en la información que tenemos disponible, no vemos indicios de que la Torre Trump haya sido objeto de espionaje por ningún elemento del gobierno de Estados Unidos, ya sea antes o después de las Elecciones de 2016”, indicaron los senadores Richard Burr, republicano de Carolina del Norte, y Mark Warner, demócrata de Virginia, en un escueto comunicado conjunto.
No quedó esclarecido de inmediato el motivo que provocó el comunicado de los senadores.
Burr y Warner fueron algunos de los ocho líderes del Congreso que fueron informados el viernes por el director del FBI, James Comey.
Los senadores se unieron a un creciente grupo bipartidista de legisladores que han disputado de manera pública las acusaciones de Trump, realizadas en una serie de tuits hace más de dos semanas.
El mandatario acusó al ex presidente Barack Obama de intervenir los teléfonos en su rascacielos de Nueva York y comparó el incidente con el Watergate.
En una entrevista el miércoles con Fox News, Trump dijo que se enteró de las supuestas intervenciones por reportes noticiosos que se referían a comunicaciones interceptadas, a pesar del hecho de que él y sus asesores han criticado públicamente las noticias acerca de que las agencias del gobierno indagan los contactos entre personas cercanas a Trump con funcionarios rusos.
Trump dijo que habrá “algunos temas muy interesantes que saldrán a relucir en las próximas dos semanas”.
