MISURI, Estados Unidos(AP). — Un jurado investigador decidió el lunes no acusar formalmente al agente Darren Wilson de la policía de Ferguson por la muerte de Michael Brown, un joven negro desarmado cuyo fallecimiento a balazos desato protestas durante semanas.
Bob McCulloch, fiscal del condado de San Luis, anunció la decisión. Un jurado investigador integrado por nueve personas blancas y tres negras se reunió semanalmente desde el 20 de agosto para sopesar la evidencia. El panel trabajó 70 horas y escuchó a 60 testigos.
McCulloch señaló que los miembros del jurado de instrucción fueron "la única gente que escuchó a cada testigo ... y toda la evidencia". Agregó que muchos testigos presentaron declaraciones contradictorias que a fin de cuentas fueron inconsistentes con la evidencia física.
"Los miembros del jurado pusieron sus corazones y alma en este proceso", agregó.
Se habrían requerido al menos nueve votos para acusar formalmente a Wilson. El panel se reunió en secreto, una práctica estándar para este tipo de procedimientos.
Mientras McCulloch estaba leyendo su comunicado, una multitud se reunió alrededor de un automóvil donde estaban escuchando el mensaje en un radio. Cuando la decisión fue anunciada, la madre de Brown, Lesley McSpadden, quien estaba sentada en el techo del vehículo, rompió en llanto y comenzó a gritar antes de ser retirada del lugar rápidamente por gente que la apoya.
La multitud estalló en rabia, dirigiéndose hacia una barricada donde policías con equipo antimotines estaban inmóviles. La muchedumbre empujó la barricada y comenzó a lanzar objetos a los agentes, incluido un megáfono. La policía se mantuvo en su posición.
En un mensaje televisado esa misma noche, el presidente Barack Obama pidió que las protestas sobre el caso sean pacíficas.
El mandatario admitió que este caso "evidencia" los retos aún pendientes para una nación con una historia de discriminación racial. "Hemos hecho grandes progresos en las relaciones raciales, he sido testigo de ello en mi propia vida, pero sigue habiendo problemas. (...)
La situación en Ferguson evidencia desafíos que seguimos teniendo como nación", dijo Obama en una declaración no prevista desde la Casa Blanca.
Mientras la policía de Ferguson lanzaba gases lacrimógenos para dispersar las protestas. Los manifestantes gritaban "no hay justicia, no hay paz".

