El funcionario republicano más poderoso del país dijo a su partido el lunes que su mayor interés ahora es impedir que Hillary Clinton como presidenta no tenga un cheque en blanco con un Congreso de mayoría demócrata, con lo cual insinuó su opinión de que Donald Trump no puede ganar la elección.
La oficina del presidente de la cámara dijo inmediatamente que Paul Ryan no estaba concediendo el resultado de la elección presidencial. Pero los legisladores partidarios de Trump sí tuvieron esa impresión, dijeron que Trump puede ganar y no se le debe abandonar.
En conferencia telefónica con el bloque republicano, Ryan dijo que no defenderá a Trump ni aparecerá junto a él durante el resto de la campaña.
Según varios participantes de la conferencia, Ryan les dijo que "cada uno de ustedes debe hacer lo que más le convenga en su distrito".
Este giro notable se produjo mientras Trump se esforzaba por salvar su campaña luego de la difusión de un video de 2005 en el cual se jacta que su fama le permite "hacer lo que quiera" a las mujeres.
Varios republicanos influyentes le han retirado el apoyo o le han pedido que se retire de la contienda.
El mensaje de Ryan parece indicar que no cree en la capacidad de Trump para dar un giro a la campaña faltando cuatro semanas para las elecciones. Sin retirarle su apoyo, Ryan dijo que basaba su decisión en lo que le parecía más conveniente para el partido, dijeron las fuentes.
Los legisladores hablaron bajo la condición de anonimato por no estar autorizados a que se los identifique.
Ryan dijo que "gastará toda su energía en asegurarse de que Hillary Clinton no obtenga un cheque en blanco con un Congreso controlado por los demócratas", dijo uno de los informantes.
Ryan añadió que estaba "dispuesto a soportar la presión política para ayudar a proteger nuestra mayoría".
Muchos dirigentes republicanos consideran que el video de 2005 no solo pone en peligro la candidatura de Trump sino también la de los republicanos que intentan conservar la mayoría en el Senado.
