El Tribunal Supremo español envió este jueves 24 de octubre a juicio a 18 dirigentes catalanes implicados en el intento de secesión de octubre de 2017, entre los que no estará el entonces líder regional Carles Puigdemont al hallarse actualmente en Bélgica.
Una vez finalizada la instrucción, el tribunal confirmó la acusación de rebelión contra nueve dirigentes independentistas en prisión preventiva que deberán ser juzgados a principios de 2019.
Entre ellos figuran el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras y otros cinco miembros del ejecutivo del expresidente Puigdemont (Joaquim Forn, Jordi Turull, Raul Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa), que se arriesgan a hasta 25 años de prisión.
La antigua presidenta del Parlamento regional Carme Forcadell y los activistas Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, líderes de dos influyentes asociaciones independentistas, también están acusados por este delito que genera controversia entre los juristas.
Además, otros tres antiguos componentes del gobierno serán juzgados por malversación mientras que algunos exdiputados regionales lo serán por desobediencia, ambos con penas menos severas.
En cambio, queda por ahora fuera de la causa el expresidente Carles Puigdemont, protagonista de ese intento de secesión, que se encuentra exiliado en Bélgica, fuera del alcance de la justicia española.
En marzo fue arrestado en Alemania pero el tribunal local que estudió su extradición decretó entregarlo a España solo por el delito de malversación y no el de rebelión.
Ante esta situación, que suponía un agravio para el resto de acusados en España, el Supremo decidió retirar su petición de extradición y declaró en rebeldía a Puigdemont, desistiendo de juzgarlo por ahora.
