En su primer día completo en el cargo, el nuevo presidente francés Emmanuel Macron avanzó con rapidez en temas internos y externos al nombrar el lunes al que será su primer ministro, antes de viajar a Berlín para reunirse con la canciller Angela Merkel.
Con la elección de Edouard Philippe, de 46 años, Macron cumple con varias de sus promesas hechas en campaña, ya que la edad del nuevo primer ministro refuerza el cambio generacional en los corredores del poder en Francia y la imagen juvenil que Macron está cultivando.
El propio Macron, de 39 años, es el presidente más joven que ha tenido el país.
Al ser un político desconocido para la mayoría de los votantes, Philippe también cumple con la promesa de ser un rostro nuevo en la política. Es el alcalde de Le Havre, abogado experimentado y autor de libros de política.
También es integrante del partido Republicanos, que fue apaleado por la victoria de Macron.
Como tal, Philippe podría atraer a otros republicanos a la causa de Macron, un presidente centrista que busca conseguir el apoyo de una mayoría parlamentaria para aprobar las reformas que prometió.
Poco después de nombrar al primer ministro, Macron planeaba volar a Berlín en su primer viaje oficial al exterior como presidente. La visita refleja su intención de avanzar en sus promesas electorales de reavivar el apoyo a la Unión Europea reformando y reforzando el bloque.
"Necesitaremos una Europa más eficiente, más democrática y más política, porque es el instrumento de nuestro poder y nuestra soberanía. Trabajaremos en eso", dijo el mandatario el domingo al asumir el cargo.
