CARACAS, Venezuela. (DPA).– La última propuesta legal del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advierte a los opositores que las manifestaciones de “odio e intolerancia” contra las familias chavistas serán “severamente castigadas”, en medio de una ola de protestas que enfrenta el sucesor del líder bolivariano Hugo Chávez.
Maduro dijo que su proyecto busca “reeducar” a los opositores que han sido “inyectados de odio” por sectores “fascistas” de la oposición que, según afirma, dirigen una conspiración para derrocarlo.
“Hice un llamado para que se acabara la intolerancia contra la familia, contra el hogar. La lucha política tiene que tener límites éticos”, se quejó en la noche del viernes.
Desde que llegó al poder el pasado abril, el arsenal legal de Maduro para preservar el orden ha crecido sin pausa, con acciones que apuntan a limitar el movimiento de la oposición y cercar a los empresarios y medios de prensa independientes.
Y todavía le quedan por delante diez meses de los poderes especiales para legislar por decreto que le otorgó el Congreso.
El ambiente político en una Venezuela fragmentada entre simpatizantes y opositores del gobierno escaló tras la detención de varios estudiantes que pedían una mejora de la seguridad ante el crimen y una posterior manifestación en Caracas que degeneró en violencia, dejando tres muertos y 66 heridos.
Los sucesos resucitaron la preocupación regional por la estabilidad de Venezuela, cuando se acerca el primer aniversario de la muerte de Chávez, el 5 de marzo.
En sus casi 14 años como gobernante, Chávez enfrentó un golpe de Estado, una huelga general de dos meses y varias crisis políticas, pero salió airoso de todo ello, con el respaldo de los petrodólares que siempre fluyeron pese a las tormentas.
La nueva pugna política hizo que los venezolanos desviaran su atención del azote de la inflación y el desabastecimiento, que en enero alcanzó niveles sin precedentes del 28%, lo que indica que en el mercado escasean 28 productos de cada 100. Mientras, la inflación escaló al 56.3% en año pasado.
La respuesta del gobierno a la situación ha sido más leyes restrictivas, acompañadas de un discurso de Maduro que asegura estar bajo fuego por una guerra económica provocada por la burguesía y un intento de golpe puesto en marcha por la oposición.
Para luchar contra la inflación, Maduro aprobó una ley de Costos y Precios Justos, que limita las ganancias en todos los sectores a un 30%.