SAN JOSÉ, Costa Rica. (ACAN-EFE).– El sector educación de Costa Rica continuó hoy con la huelga indefinida que inició el pasado lunes y cientos de manifestantes llegaron hasta la Casa Presidencial, en el primer día del mandatario Luis Guillermo Solís en su despacho.
El presidente de la Asociación Nacional de Educadores, Gilberto Cascante, dijo a Acan-Efe que con el nuevo Gobierno, que comenzó ayer, esperan que la situación sea diferente y se resuelvan los atrasos salariales que provocaron la huelga.
“Esta vez es muy diferente, nos dejaron llegar hasta las puertas de Casa Presidencial, no como otras ocasiones donde los policías no nos dejan avanzar. Ahora vamos a pedirle a Luis Guillermo Solís una solución pronta al problema”, aseveró Cascante.
La marcha recorrió las principales calles de San José hasta finalizar frente a la Casa Presidencial, ubicada en Zapote, en el sector este de la capital.
Por su parte, Solís, profesor universitario durante los últimos 30 años, se ha solidarizado con los maestros y ha tenido que hacerle frente a la huelga de educadores en su primer día en Casa Presidencial.
El mandatario reiteró hoy su solidaridad con los docentes y aseguró que tendrá una “política de puertas abiertas” para las visitas de diferentes organizaciones y que serán recibidos con respeto y orden.
La ministra costarricense de Educación, Sonia Marta Mora, atendió a 18 integrantes de sindicatos educativos y sostiene una reunión con ellos en Casa Presidencial.
Mora manifestó a los periodistas antes de la reunión que tiene varias ideas para hacerle frente a la problemática y que esas soluciones las expondrá a los sindicalistas para que ellos las valoren.
El exministro de Educación Leonardo Garnier prometió que el próximo lunes estará resuelto el problema de los salarios atrasados desde febrero, el cual se deriva de fallos tecnológicos a la hora de migrar a un sistema de pagos más moderno del Ministerio de Hacienda.
