El presidente interino del gobierno español se reunirá con el líder de los socialistas con la esperanza de convencerlo de no obstaculizar los esfuerzos de Mariano Rajoy para formar un gobierno y poner fin a ocho meses de parálisis política.
La reunión parece tener pocas probabilidades de tener éxito dada la insistencia de Pedro Sánchez de que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) vote contra Rajoy en lugar de abstenerse en una sesión programada para el miércoles 31 de agosto.
El Partido Popular, de Rajoy, ya logró un acuerdo con el partido proempresarial Ciudadanos que, combinado con otro pequeño grupo parlamentario, le daría a Rajoy 170 votos, seis menos para lograr la mayoría en el Congreso de 350 asientos.
Si los 85 legisladores del PSOE se abstienen, eso daría a Rajoy vía libre para formar un nuevo gobierno después de un segundo voto para formar gobierno el viernes. Pero el rechazo socialista planteado desde un inicio vuelve imposible la formación de un gobierno de minoría.
