El huracán “Matthew” se abría paso hacia el sur de Bahamas con sus potentes vientos en la madrugada de este miércoles 5 de octubre tras dejar atrás un rastro de daños y sufrimiento humano en la península suroccidental de Haití, una zona rural y pobre que fue la más afectada por las inundaciones.
Al menos 11 personas fallecieron por la potente tormenta durante su travesía de una semana en el Caribe, cinco de ellas en Haití. Pero con un importante puente desaparecido, carreteras intransitables y sin comunicaciones telefónicas, el extremo occidental del país estaba incomunicado y no se pudo informar sobre muertos y heridos.
Horas después de que “Matthew” barrió la remota zona con vientos de 233 kilómetros por hora, responsables del gobierno dijeron que no estaban en situación de valorar el impacto de la tormenta sobre el vulnerable país, con tendencia a inundaciones y donde fenómenos menos potentes mataron a miles de personas en el pasado.
“Lo que sabemos es que muchas, muchas casas han sido dañadas. Algunas perdieron los tejados y tendrán que ser reemplazadas, mientras que otras resultaron totalmente destruidas”, dijo François Anick Joseph, ministro del Interior.
La tormenta llegó al extremo oriental de Cuba el martes por la noche, una región poco poblada donde no se informó de daños de inmediato. Más tarde, el centro de la debilitada pero todavía poderosa tormenta regresó a aguas abiertas. Expertos dijeron que antes del amanecer del miércoles el ojo de “Matthew” estaba unos 110 kilómetros al norte-noroeste del extremo oriental de Cuba.
A las 5:00 a.m. (09:00 GMT), el huracán tenía vientos sostenidos máximos de 205 kilómetros por hora y se movía en dirección norte a 17 kilómetros por hora y estaba empezando a afectar a Bahamas.
Los meteorólogos dijeron que el sureste del país ya registraba condiciones de tormenta tropical a primera hora del día y se espera que la climatología asociada al paso del huracán se desarrolle en las próximas horas.
El primer ministro de Bahamas, Perry Christie verbalizó la preocupación por el posible impacto del meteoro en el archipiélago, ubicado al este de Florida.
“Estamos preocupados porque no podemos controlar la naturaleza”, manifestó.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami dijo que los vientos de “Matthew” amainaron ligeramente durante la noche, lo que hizo que pasara de categoría 4 a una potente tormenta de categoría 3.



