La primera ministra británica y líder conservadora, Theresa May, volvió a presentarse este martes como la mejor opción para negociar el brexit con Bruselas, tras perder terreno en los sondeos ante los laboristas de Jeremy Corbyn.
La campaña seguía también en Escocia, donde el independentista Partido Nacional Escocés presentó su programa reiterando su demanda de un nuevo referéndum de independencia, porque los escoceses "deben tener opciones sobre su futuro, la de seguir al Reino Unido por el camino del brexit, o la de convertirse en un país independiente", dijo Nicola Sturgeon, su líder.
El último sondeo publicado sobre las elecciones del 8 de junio, elaborado por Survation para la cadena de televisión ITV y difundido este martes, constata un recorte sustancial de la ventaja de los conservadores, que fue superior al 20% y ahora es de solo 6% (43%-37%).
En la última semana y media, May tuvo que enmendar un punto de su programa que había causado alarma –y que ha pasado a conocerse como "el impuesto de la demencia"–, y responder a interrogantes sobre los recortes presupuestarios en las fuerzas de seguridad tras el atentado de Mánchester, que dejó 22 muertos y decenas de heridos.
"Estoy preparada. Estoy lista para empezar. Jeremy Corbyn, no", dijo May, aludiendo a las negociaciones de divorcio de la Unión Europea, en un discurso pronunciado en Wolverhampton, en el noroeste de Inglaterra.
"Solo uno de nosotros tiene la determinación de cumplir con la voluntad del pueblo y materializar el brexit. Y solo uno de nosotros tiene un plan para hacer del brexit un éxito", afirmó.
