La canciller alemana Angela Merkel saludó este jueves 28 de septiembre las propuestas del presidente francés Emmanuel Macron para reformar Europa, en ocasión de una cena en Estonia con los dirigentes europeos.
"Existe un amplio consenso entre Alemania y Francia. Naturalmente, todavía debemos hablar de los detalles, pero estoy firmemente convencida de que Europa no puede detenerse aquí", declaró Merkel, antes de mantener un encuentro bilateral con Macron previo al ágape de mandatarios.
Los líderes tenían carta blanca para abordar cualquier tema, pero las propuestas para un bloque a 27 lanzadas el martes pasado por el jefe de Estado galo en un sonado discurso dominaron el encuentro en el Palacio Kadriorg de Tallin, una antigua residencia de verano de los zares rusos.
Merkel y Macron se reunieron previamente a solas durante media hora, sin entrar en los detalles de las propuestas francesas, según la presidencia gala, especialmente las más sensibles para Berlín, referidas a la zona euro.
El mandatario francés de 39 años preconiza crear un gobierno económico europeo, con un ministro y presupuesto propios, controlados por un parlamento, así como una fuerza de intervención europea a partir de 2020.
Aunque el menú de la cena fue el futuro de una Unión Europea sin Reino Unido, la primera ministra británica, Theresa May, también estuvo presente, pero no así su homólogo español, Mariano Rajoy, que prefirió no viajar por la situación en Cataluña.
Al término de la cena de tres horas, los dirigentes europeos reafirmaron su "voluntad fuerte y compartida de mantener la unidad" de la UE, especialmente tras el trauma del brexit, declarándose por otra parte "abiertos" a "nuevas ideas" sobre Europa, indicó una fuente europea.
Merkel valoró de "manera positiva" los planes del presidente francés "para una Europa de la Defensa" y de gestión conjunta de la política migratoria, al tiempo que celebró la visión del titular de la Comisión, Jean-Claude Juncker, expresada durante su discurso sobre el Estado de la Unión.
Las propuestas de Macron van además en la línea de la visión del Juncker, salvo la idea de una Europa con "varias velocidades" de integración, que podría chocar con aquellos países del bloque que temen quedarse descolgados del pelotón de cabeza en el seno de la UE.
