La fiscalía general de México anunció este miércoles una investigación sobre el presunto espionaje en contra de periodistas y activistas, quienes acusan al gobierno de haber intervenido sus teléfonos celulares.
La carpeta de investigación por los delitos de intervención de comunicaciones privadas y acceso ilícito a sistemas y equipos de informática estará a cargo de la fiscalía especializada en delitos contra la libertad de expresión (FEADLE), informó la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía federal), en un comunicado.
Detalló además que "investigará los posibles proveedores de tecnología utilizada para realizar este tipo de actos" y les pedirá que informen a qué dependencias federales y estatales y, de ser el caso, a qué empresas privadas les han facilitado equipos de intervención.
La denuncia, que fue rechazada por la presidencia de México argumentando que no existen pruebas del delito, apunta al presunto uso de un software de espionaje fabricado por la empresa israelí NSO Group que se vende exclusivamente a gobiernos para combatir a terroristas y criminales.
Según un amplio reportaje divulgado el lunes por el diario estadounidense The New York Times, el espionaje contra defensores de derechos humanos, periodistas de investigación y activistas anticorrupción, se efectuó utilizando un tipo de malware provisto por la empresa, que cuenta entre sus clientes al Ministerio de Defensa Nacional de México y a la misma fiscalía general.
En el Senado mexicano, legisladores del opositor partido de izquierda Morena propusieron crear una comisión bicameral de investigación sobre el presunto espionaje y la comparecencia de altos funcionarios del ministerio de Gobernación (Interior) y la fiscalía.
"Investigar lo sucedido para deslindar responsabilidades está en el interés no solo de la sociedad y de la oposición, sino del mismo gobierno, cuya legitimidad se verá gravemente minada si no se señalan responsables", dijo Morena en su propuesta, que aún debe ser debatida.
Las acusaciones de espionaje del gobierno a periodistas y activistas no son nuevas en México, pero este caso se produce en uno de los años más cruentos para la prensa mexicana con el asesinato de cinco comunicadores desde enero a la fecha.
El malware envía mensajes SMS desde direcciones o dominios falsos supuestamente pertenecientes a servicios de noticias, redes sociales y hasta la embajada de Estados Unidos, acompañados de enlaces maliciosos que al ser abiertos por el usuario permiten la infección del dispositivo, reveló la investigación.
