Michelle Obama junto con sus hijas Sasha y Malia y su madre Marian Robinson tuvieron el gusto de probar la carne asada argentina en una tradicional parrilla del barrio de San Telmo, Argentina.
San Telmo, es uno de los restaurantes más antiguos de Buenos Aires, en donde las comensales comieron carne, provoleta (trozo de queso que se sirve asado a la parrilla), ensalada y papas fritas. Para beber, además del agua y las gaseosas, pidieron los mejores vinos que ofrece la casa: Cadus Malbec y DV Catena, según detallaron los dueños del restaurante Gran Parrilla Del Plata.
Según la el diario Clarín, dos mozos atendieron a la familia y quedaron cautivados con el paso de la esposa de Barack Obama. Además destacaron que la reserva fue hecha con otro nombre.
Los preparativos para el almuerzo comenzaron mucho antes de la llegada de la primera dama. Bien temprano el dueño del local se enteró que parte de la delegación norteamericana pretendía almorzar ahí y a las 10:00 de la mañana llegaron los miembros del servicio secreto para inspeccionar el salón en el que almorzaría Michelle Obama.
