Agentes de la policía de Macedonia y refugiados y migrantes varados en la frontera con Grecia volvieron a enfrentarse el miércoles tras un intento de escalar la valla que separa ambos países.
La policía macedonia disparó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para frenar a un grupo de unas 30 personas que intentaba escalar una alambrada con cuchillas empleando mantas, dijeron autoridades griegas.
No se reportaron lesiones en los choques del miércoles en el paso fronterizo de Idomeni, ahora cerrado, en el norte de Grecia. El domingo, varios enfrentamientos entre migrantes, que arrojaron piedras, y policías macedonios, que emplearon gases lacrimógenos, granadas aturdidoras, balas de goma y cañones de agua, causaron decenas de lesionados.
Unas 11 mil personas viven en un campamento improvisado en el lado griego de la frontera desde el cierre del paso hace semanas, con la esperanza de que Macedonia les deje cruzar para seguir su viaje hacia países europeos más prósperos.
Acnur: Fuerza, lejos de ser una solución en crisis de migrantes
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) expresó este miércoles su preocupación por el uso de la fuerza por parte de la policía de la Ex República Yugoslava de Macedonia (ERYM) el domingo en contra de los migrantes que intentaban cruzar la frontera entre Grecia y ERYM cerca de Idomeni.
"En los últimos meses hemos visto una y otra vez fuertes tensiones en diferentes fronteras europeas entre fuerzas de seguridad por un lado y por el otro personas que huyen de la guerra y que necesitan ayuda", dijo en una declaración escrita el vocero de Acnur Adrian Edwards.
"La gente sale lastimada y las propiedades son dañadas. Se dañan por igual la percepción sobre los refugiados y la imagen de Europa. Todos pierden", agregó. Enfrentamientos entre migrantes y fuerzas de seguridad de la ERYM se desencadenaron luego de que un grupo de personas intentaron desmantelar la valla para cruzar la frontera.
Alrededor de 700 migrantes y refugiados trataron de derribar la valla en tres grupos separados y la policía de la ERYM respondió con gas lacrimógeno, balas de goma y granadas aturdidoras para detenerlos. La situación fue controlada para la tarde y cerca de 300 personas resultaron heridas. El campamento de Idomeni alberga actualmente a cerca de 11 mil refugiados y migrantes, muchos de los cuales viven en condiciones deprimentes.
