La Organización Mundial de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) repitió este año –en la trigésima novena conferencia del organismo que se celebra en Roma, Italia– el reconocimiento otorgado a Panamá por su esfuerzo en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (OMD).
Panamá fue una de las 17 naciones de América Latina y el Caribe que redujo el número de personas que pasan hambre. En total, 72 países, entre los que estaban Angola, Bolivia, China, Costa Rica, República Dominicana, Gabón, Laos, Malí y Mozambique, fueron reconocidos por sus logros en la lucha contra el hambre, según la publicación El panorama de la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe de la FAO.
De acuerdo al organismo, entre 1990-1992 y 2014-2016, Panamá disminuyó la cifra de desnutridos del 26.4% al 9.5%, alcanzando la meta de disminuir ese porcentaje a menos de la mitad.
Aunque el logro premiado este lunes es más representativo que el de 2013, en esta ocasión la delegación panameña estuvo encabezada por el titular de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango, mientras que en la edición trigésima octava de la conferencia de la organización internacional, celebrada en Roma en junio de 2013, asistió el entonces presidente de Panamá, Ricardo Martinelli.
La mayor parte de los países suele enviar delegaciones encabezadas por ministros o funcionarios de más baja jerarquía para estos actos.
Hay detalles del viaje de Martinelli a la conferencia de la FAO en junio de 2013 en Italia que siguen aún sin aclararse. Según lo relatado por Valter Lavítola al periodista español Joan Solés, el exmandatario fue a visitarlo el 16 de junio de hace dos años mientras cumplía arresto domiciliario en su casa de Roma
En esa ocasión, Lavítola se erigió una vez más en intermediario de las presuntas extorsiones de Martinelli y amenazó de muerte al corresponsal. Posteriormente, le ofreció dinero para que cambiara el enfoque de sus despachos noticiosos sobre las investigaciones en Italia.
En efecto, agentes de la Guardia de Finanzas detectaron contactos de Lavítola con terceros y, en concreto, la presencia de un misterioso vehículo oscuro de cristales tintados y con chofer en las inmediaciones de su residencia.
Al violar las condiciones del arresto domiciliario, Lavítola fue trasladado a la prisión de Nápoles, donde cumple actualmente cuatro condenas, dos de ellas relacionadas con Panamá.
El próximo jueves, Lavítola deberá sentarse en el banquillo de los acusados junto a Paolo Pozzessere, ex director comercial de Finmeccanica, imputados por corrupción internacional en Panamá.
