PANAMÁ. (DPA). —La expresidenta panameña Mireya Moscoso (1999-2004) negó hoy que mantenga oculto en Panamá al expresidente salvadoreño Francisco Flores, quien es requerido por la justicia de su país por delitos de peculado y corrupción.
Moscoso ejerció este domingo el derecho al sufragio en la escuela Plinio Moscoso, distrito de Pedasí, provincia de Los Santos, a unos 334 kilómetros al oeste de la capital panameña, y reseñó que el exmandatario salvadoreño no está escondido en su casa de playa.
No obstante, en medio de denuncias internacionales, aclaró: “Flores es amigo personal mío, y si yo lo puedo ayudar en lo que sea, con mucho gusto lo haría”.
Flores habría aprovechado la coyuntura electoral panameña para ocultarse y desaparecer en áreas de la costa del Pacífico, con el propósito de eludir la acción de la justicia salvadoreña.
Mitchell Doens, ex ministro de Trabajo y ex secretario general del socialdemócrata Partido Revolucionario Democrático, de Panamá (PRD), señaló que Flores ha sido visto a bordo del yate “Princesa Janca”, de propiedad de Moscoso. Tras conocer la denuncia de Doens sobre el prófugo la ex presidenta reaccionó con una carcajada.
El presidente de la Asamblea Legislativa salvadoreña, Sigfrido Reyes, y el secretario general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Medardo González, indicaron que el expresidente debe ir a juicio.Flores, quien no figura en el registro de salida de El Salvador, se ausentó el viernes a la cita que tenía en el Juzgado Primero de Paz de la capital salvadoreña para conocer las acusaciones de corrupción en su contra. En su lugar, llegaron dos abogados.
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, pidió al gobierno de Panamá que no conceda asilo a Flores, debido a que está involucrado en un caso de peculado y enriquecimiento ilícito por el orden de 15 millones de dólares, que incluye el desvío de donaciones del gobierno de Taiwan.
