Enclavado en las montañas de Santa Mónica, el museo Getty Center está ubicado en una zona propensa a incendios forestales, pero su invaluable colección no puede estar más segura que en esta "hermosa fortaleza" a prueba de fuego.
Era lunes de madrugada y los guardias de seguridad escucharon los llamados a los bomberos: era un incendio y muy cerca de sus instalaciones.
El incendio, bautizado precisamente Getty, creció en cuestión de horas y obligó a evacuar a estrellas como LeBron James y Arnold Schwarzenegger de una exclusiva zona residencial en esa área.
Pese a las llamas -que se extendieron una 300 hectáreas- y la humareda, las autoridades del museo jamás consideraron trasladar su acervo de 125 mil obras de arte y 1.4 millones de documentos, muchos de ellos únicos.
"Nuestras obras están increíblemente seguras", dijo a la AFP su vicepresidenta de Comunicaciones, Lisa Lapin. "El Getty fue construido para albergar valiosas piezas de arte y mantenerlas a salvo de incendios, terremotos, de cualquier tipo de daño".
El arquitecto Richard Meier construyó esta "hermosa fortaleza", como la define Lapin, hace dos décadas y tuvo un costo de 1.000 millones de dólares.
El Getty Center, que alberga además un centro de investigaciones y una fundación, con unos 1.000 empleados, está compuesto de materiales como piedra travertino, un tipo de roca caliza extremadamente resistente al fuego, así como cemento y acero.
Los techos tienen piedra triturada, de modo que una brasa no puede encenderse. Los jardines fueron también pensados para retardar el fuego.
Las galerías son compartimentadas con una doble puerta prácticamente impenetrable como una bóveda.


