Fue un caso extraordinario: tras la sorpresa de octubre hubo un esclarecimiento en noviembre, pero el daño sufrido por Hillary Clinton ya estaba hecho.
El director del FBI, James Comey, decidió a última hora eximir a Clinton de un delito relacionado con su uso de un servidor de correo electrónico privado –otra vez–, lo cual puede ayudarla con votantes indecisos que tenían dudas en cuanto a respaldarla para la Casa Blanca.
Pero no le permitirá recuperar todo el impulso perdido o cambiar millones de votos ya emitidos y modificados por la bomba de tiempo lanzada por el FBI a fines de octubre.
"La nueva carta del FBI le da a Hillary Clinton un impulso de último minuto, pero probablemente no disminuya el entusiasmo de los partidarios de Trump", dijo Joe Watkins, un ex asistente de George W. Bush. "La carta del 28 de octubre ya surtió efecto".
Sin embargo, podría ser el colchón que la nominada demócrata necesita.
La tasa neta de votantes favorables a Clinton, ya baja, cayó aún más con la carta original de Comey, desde menos 7 puntos hasta menos 14 puntos, según RealClearPolitics, aunque la candidata mantuvo una estrecha ventaja en la mayoría de las encuestas de opinión frente a Donald Trump, el también impopular nominado republicano.
Mientras mantenga esa diferencia, Clinton está en buena forma para ser elegida como primera mujer presidenta de Estados Unidos el martes.
Una cosa es segura: la extraordinaria oportunidad de la carta de Comey al Congreso sacudió la carrera a la presidencia, envalentonando a Trump y obligando a la campaña de Hillary Clinton a ponerse a la defensiva, justo en el momento en que la demócrata parecía encaminarse a la victoria.
"Muestra por qué las reglas del FBI y el Departamento de Justicia establecen que estos organismos no deben hacer nada que pueda impactar a un candidato en los últimos 60 días de una elección", dijo Matthew Miller, ex director de comunicaciones del Departamento de Justicia y miembro del comité senatorial demócrata para la campaña.
"Al actuar de alguna forma, el departamento puede arrojar injustamente sobre sospechas sobre alguien que puede no haber hecho nada malo, y eso es lo que ha ocurrido en este caso", agregó.
