WASHINGTON, Estados Unidos. (EFE).– La diputada opositora venezolana María Corina Machado no consiguió hacer oír sus denuncias ante la OEA, que evidenció una vez más una “división" respecto a la situación en Venezuela que hace “muy difícil” cualquier acción, en palabras del secretario general del organismo, José Miguel Insulza.
Durante más de ocho horas de debate cerrado a la prensa en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), los países afines a Venezuela hicieron uso de una serie de recursos de procedimiento para impedir el uso de la palabra a Machado, que apenas pudo hablar durante unos segundos al final.
“Transmití mi agradecimiento al Gobierno de Panamá y la garantía y el compromiso de que lucharemos hasta vencer”, dijo a periodistas Machado, que acudió a la sesión acreditada como representante alterna de Panamá y se sentó en la silla del embajador, Arturo Vallarino.
“El mensaje quedó aún más claro transmitido con los hechos que con mis propias palabras”, añadió en referencia a los muchos intentos para evitar que interviniera. “He hablado sobre Venezuela con mis palabras y con mi silencio”, subrayó.
Insulza reconoció que “estos días han pasado cosas que nunca habían pasado antes”, en referencia a la insistencia en cerrar a la prensa la sesión, pero al mismo tiempo subrayó que “las divisiones persisten al interior del hemisferio respecto a este tema, y eso hace muy difícil cualquier acción”.
El video que acompaña esta información era el que Machado iba a mostrar en la OEA.