WASHINGTON, Estados Unidos. (ANSA). -Pese a los avances económicos y sociales registrados en la última década, la violencia y el delito aumentan en América Latina, región que sigue siendo la más desigual e insegura del mundo, con más de 100 mil homicidios al año, indicó el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).
Según un informe del PNUD, la relativa falta de movilidad social y el incremento de las expectativas de consumo han impulso además el llamado "delito aspiracional", entendido éste como el robo de aparatos tecnológicos y productos de marcas reconocidas.
En 2012 uno de cada tres latinoamericanos denunció haber sido víctima de un delito con violencia, principalmente un robo, reveló el informe, titulado "Seguridad ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina".
"No hay una solución mágica, no hay una respuesta única, no hay una bala de plata para resolver el problema de la inseguridad", indicó el director del PNUD para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz.
"Cuando se adoptan políticas de mano dura, lo único que hacen es perjudicar la situación de violencia y a veces crear espirales de violencia, porque cuando se declara la guerra a la delincuencia, la delincuencia responde con las mismas armas", agregó.
Los jóvenes, sobre todo los hombres, son las principales víctimas de la criminalidad y la violencia. La inseguridad ha provocado cambios en las costumbres de las familias latinoamericanas: según el PNUD, entre un 45% y un 65% dijo haber dejado de salir por la noche y un 13% afirmó haber sentido la necesidad de cambiar de casa por temor a ser víctima de un delito.
Entre las condiciones que inciden en la criminalidad figuran las deficiencias en el sistema escolar, los cambios en la estructura familiar así como un crecimiento urbano desordenado y el consumo de alcohol y drogas.
Según el informe, los esfuerzos para mejorar la seguridad ciudadana deben de tener en cuenta las necesidades y demandas específicas de los jóvenes y las mujeres.
