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Obama: los derechos humanos ya no serán obstáculo entre los dos países

Obama:  los derechos humanos ya no serán obstáculo entre los dos países
Obama: los derechos humanos ya no serán obstáculo entre los dos países

Los presidentes Barack Obama y Raúl Castro lanzaron una nueva relación entre Estados Unidos y  Cuba, al cabo de una histórica reunión este lunes en La Habana en la que también se comprometieron a dejar atrás sus diferencias.

Obama celebró un "nuevo día" en sus relaciones, tras más de medio siglo de hostilidades. E incluso fue más lejos al afirmar que el asunto de los derechos humanos ya no será un obstáculo entre los dos países.

"El objetivo del diálogo sobre derechos humanos no es que Estados Unidos le dicte a Cuba cómo debe gobernarse, sino asegurarnos de que tenemos una conversación franca, honesta sobre este tema, y de que podamos aprender los unos de los otros", señaló Obama en la rueda de prensa, que fue transmitida en directo por la TV cubana.

Por más de dos horas, en una reunión en el emblemático Palacio de la Revolución, ambos gobernantes trataron los asuntos más sensibles para sus dos países, enfrentados durante medio siglo de Guerra Fría, como el embargo de Estados Unidos a la isla comunista y el respeto a los derechos humanos en Cuba.

A su vez, Castro instó a "aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación".

La rueda de prensa subió de tono cuando un periodista interrogó a Castro sobre la detención de opositores. "Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos, menciónala ahora", le respondió Castro, visiblemente agitado.

"Si hay esos presos políticos antes de que llegue la noche van a estar sueltos", agregó.

Más adelante, Castro volvió sobre el asunto ante una nueva pregunta y afirmó: "No es correcto preguntarnos por presos políticos. Díganme el nombre del preso político y ya".

El líder cubano de 84 años fue interrogado al día siguiente de la detención por unas horas de decenas de opositores que protestaban contra el gobierno comunista horas antes de la llegada de Obama a la isla.

Obama también aseguró que el embargo de Estados Unidos a Cuba , vigente desde 1962 y que solo puede eliminar el Congreso de mayoría republicana, "va a terminar, lo que no sabemos es cuándo". "Tenemos que aprovechar lo que hemos hecho y esperamos que eso pueda ayudar. También tenemos que hablar sobre derechos humanos, puesto que hay inquietud dentro de Cuba", dijo.

Pero aclaró que ese asunto no impedirá el avance de las relaciones. "Tengan presente que yo tengo muchísimos desacuerdos con los chinos con respecto a los derechos humanos", dijo.

Obama tiene previsto reunirse con un grupo de opositores el martes en la sede de la embajada estadounidense.

La rueda de prensa fue un episodio inusual para los cubanos, que no están acostumbrados a ver a Raúl Castro responder preguntas.

"Quiero darle las gracias por la cortesía y este espíritu de apertura que ha mostrado durante nuestras conversaciones (...). Me gustó el comentario del presidente Castro cuando dijo que hay ciertas cosas que se tienen que mejorar", resaltó Obama.

La de este lunes fue la tercera reunión de ambos mandatarios desde que decidieron normalizar la relación entre sus dos países en diciembre de 2014.



En una entrevista con la cadena ABC, Obama explicó el cambio de política hacia Cuba .

"Le dije (a Raúl Castro) que durante 50 años usaron el discurso de la agresión de Estados Unidos, o de sus intenciones en cambiar el régimen, como excusa para no permitir la disidencia en Cuba ", indicó Obama.

"Pero con la normalización de relaciones esa excusa desaparece. Le dije que no podemos forzar los cambios en Cuba , pero lo que sí podemos hacer y seguiremos haciendo es defender los derechos que consideramos universales", añadió.

RESPALDAN ESTABILIDAD EN AMÉRICA LATINA Y CARIBE

Fomentar la estabilidad regional forma parte de las prioridades de Cuba y Estados Unidos, aseguraron este lunes los presidentes de ambas naciones. Durante una conferencia de prensa conjunta celebrada esta jornada en el Palacio de la Revolución de La Habana, los mandatarios se refirieron específicamente a Venezuela y Colombia.

Con relación a Caracas, el pronunciamiento de Castro fue contundente al considerar que "la desestabilización que se intenta en Venezuela es contraproducente al ambiente de nuestro continente".

A esta condena le siguió un breve comentario del jefe de Estado norteamericano que a pesar de abogar por la paz en el continente, se limitó a indicar que "toda la región está interesada en que haya un gobierno que respete lo que quieren los venezolanos".

A principios de año, Obama ratificó su decisión de considerar a Caracas como una "amenaza extraordinaria e inusual" para la seguridad de Estados Unidos al prorrogar por un año más la orden ejecutiva firmada por él en marzo de 2015, en respuesta a supuestas violaciones de derechos humanos en la nación latinoamericana.

Dicha prerrogativa fue condenada por el gobierno cubano, al considerarla "una intromisión directa e inaceptable en los asuntos internos de Venezuela y en su soberanía.

Aquella Orden debe ser abolida y esto será un reclamo permanente y firme de Cuba". En una reciente declaración difundida por el diario "Granma", órgano oficial del Partido Comunista de la isla, las autoridades caribeñas manifestaron además su respaldo a Venezuela.

"Es y será inamovible nuestra solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela, el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro y el pueblo bolivariano y chavista, que lucha por seguir su propio camino y enfrenta sistemáticos intentos de desestabilización y sanciones unilaterales", subrayó el mencionado editorial.

En otro orden de ideas, durante este lunes los dos mandatarios concordaron además en destacar la importancia que reviste para América Latina y el Caribe los diálogos de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel Santos.

Las negociaciones tienen lugar en La Habana desde noviembre de 2012 entre ambas partes, un hecho reconocido por Obama, quien aprovechó la oportunidad para agradecer a su homólogo cubano por facilitar las conversaciones.

El dignatario comentó a su vez que se mantiene "optimista" sobre un futuro acuerdo de paz entre la guerrilla y el gobierno colombiano, acontecimiento que finalizaría un enfrentamiento armado con más de medio siglo de permanencia y considerado el único conflicto interno vigente en la región. 

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