El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, formuló este martes un dramático llamado a la unión "más allá de nuestras diferencias", en su último mensaje a la nación antes de pasar el mando a su sucesor, Donald Trump, el 20 de enero.
Obama dijo que el país estaba ahora "más fuerte" que hace ocho años, cuando llegó al poder, y aunque aseguró que la sociedad había mejorado las relaciones raciales, admitió que el tema sigue siendo una "fuerza divisiva" entre los estadounidenses.
"íSí, lo hicimos!", afirmó en su despedida de la presidencia.
El presidente de Estados Unidos, pidió a los estadounidense que crean en su capacidad de promover cambios y les recordó que "lo hicimos", en su último mensaje a la nación antes de dejar el poder. "Les pido que crean. No en mi capacidad de promover un cambio, sino en la capacidad de ustedes", dijo Obama, para cerrar con la frase con que pavimentó su camino a la presidencia: "Sí, podemos. Sí, lo hicimos".
Afirmó que lo que se dijo de un Estados Unidos sin problemas raciales después de que él fue elegido en 2008 podría haber sido bien intencionado, pero "nunca fue realista".
Obama, de 55 años, dijo que ha vivido lo suficiente para saber que las relaciones entre las razas son mejores de lo que eran hace 30 años. Pero indicó que también sabe que "no estamos donde necesitamos estar".
Agregó que cada problema económico no puede ser enmarcado como una lucha entre los blancos de clase media que trabajan duro y las minorías indignas, y señaló que abandonar a los hijos de los inmigrantes disminuirá las posibilidades de los niños estadounidenses.
Señaló que es necesario que los corazones cambien. Citó al héroe de la novela To Kill a Mockingbird, Atticus Finch, que afirmó que, para entender a una persona, ayuda "subirse a su piel y caminar dentro de ella".
El mandatario dijo en su discurso de despedida que en 10 días el mundo será testigo de una transferencia pacífica de poder, lo que le granjeó aplausos a pocos días que Donald Trump sea investido.
Obama aseguró que se comprometió con Trump a que su gobierno se aseguraría de tener la transición más sencilla posible, tal como su predecesor, el presidente George W. Bush, lo hizo con él.
En un momento dado de su discurso, fue interrumpido por cantos de "Otros cuatro años". El mandatario respondió: "No puedo hacer eso".
