Once agentes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos en las operaciones en Cataluña para impedir el prohibido referéndum de independencia, según el ministerio español del Interior.
“Por ahora y en total, 9 agentes de la policía y 2 de la guardia civil han resultado heridos cuando cumplían las órdenes” de la justicia, tuiteó el ministerio, que precisa que los agentes fueron heridos por lanzamientos de piedras.
El delegado del gobierno español en Cataluña, Enric Millo, pidió este domingo 1 de octubre a las autoridades independentistas de la región que pongan fin a la “farsa” del referendo de autodeterminación prohibido, que la policía trataba de impedir.
Según él, “el presidente [regional Carles] Puigdemont y su gobierno son los únicos responsables de todo lo que ha pasado hoy y de lo que pueda seguir pasando a partir de ahora si no ponen fin a esta farsa”.
En el mismo tono, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, pidió a Puigdemont y su equipo “que depongan de su actitud de una vez por todas”.
Este domingo, las cargas policiales contra los manifestantes decididos a votar en este referéndum causaron 38 heridos, según los servicios catalanes de emergencia. En las cargas se emplearon pelotas de goma, indicaron varios testigos a la AFP.
Millo anunció igualmente que la policía catalana, los Mossos d’Esquadra, habían pedido ayuda a las fuerzas del Estado, la policía y la Guardia Civil, en 233 centros de votación.
“Un gesto que los honra”, dijo Millo, horas después de criticar la inacción de los Mossos para impedir la apertura de colegios electorales.
Zoido añadió que la policía y la Guardia Civil habían “neutralizado” al menos 70 colegios electorales, de un total de 2 mil 315 previstos por el gobierno catalán para el referéndum.
Igualmente, el ministro indicó que el sistema informático creado por el ejecutivo catalán para evitar que los electores voten varias veces “no funciona”.
El sábado, la Guardia Civil había entrado en el centro informático del gobierno de Cataluña.

