Cientos de rocas, basura y vallas destruidas y esparcidas por el suelo, y dos camiones de carga aun atravesados en la vía liberando humo, muestran los vestigios de una batalla que se libró en uno de los puentes fronterizos entre Venezuela y Colombia durante el intento de la oposición venezolana para entregar ayuda humanitaria.
Después del revés que recibió la iniciativa, la oposición amenazó con “todas las opciones”, incluida el uso de la fuerza, para elevar las presiones contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Tras la violenta jornada que se registró la víspera en las zonas cercanas a la frontera entre ambos países donde manifestantes, que exigían el ingreso de la ayuda, se enfrentaron a las fuerzas de seguridad venezolanas dejando un saldo de casi tres centenares de heridos, las localidades de ambos lados de la frontera retornaron el domingo a la normalidad aunque en algunas de sus calles se observó fuerte presencia militar y policial.
El primero en aparecer en los pasos fronterizos para evaluar el alcance de los daños fue el presidente colombiano Iván Duque, quien tras visitar el puente internacional Simón Bolívar –que comunica la ciudad colombiana de Cúcuta con la localidad venezolana de San Antonio del Táchira– consideró los hechos como una “barbarie”.
Duque, quien desde que asumió el poder el año pasado ha mantenido una postura intransigente hacia el gobierno venezolano, dijo a la prensa que Colombia intensificará los esfuerzos ante la comunidad internacional para que el “cerco diplomático sea más efectivo” contra Maduro. El mandatario indicó que el encuentro que sostendrá el lunes del Grupo de Lima en Bogotá será una oportunidad para evaluar nuevas acciones.
Horas después, la ministra venezolana de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, acudió, acompañada de varios guardias nacionales y hombres vestidos de civil con armas largas, al puente internacional Francisco de Paula Santander, que comunica Cúcuta con la localidad venezolana de Ureña, donde aún permanecen estacionados en la vía dos camiones de la carga humanitaria que se incendiaron la víspera en medio de violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.
Colombia acordó la víspera extender por dos días el cierre de los pasos fronterizos entre Venezuela y el departamento colombiano del Norte de Santander para atender los daños que sufrieron las instalaciones gubernamentales.
El director general de Migración de Colombia, Christian Krüger, dijo en un comunicado que el cierre, que se inició el sábado para atender el plan de ayuda humanitaria de Venezuela, se mantendrá hasta la medianoche del lunes.
Pese al cierre de los pasos fronterizos entre Cúcuta y San Antonio del Táchira, desde el inicio de la jornada The Associated Press observó a decenas de personas que utilizaban las trochas cercanas al puente internacional para pasar de Venezuela hacia Colombia.
Entre las personas que pasaron por la trocha estaba una militar venezolana, vestida de traje verde oliva, que desertó junto con su hija en brazos y fue recibida por las autoridades colombianas.
Al menos un centenar de miembros de cuerpos de seguridad, incluidos militares y policías, desertaron la víspera de las fuerzas venezolanas y dieron su apoyo al jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, quien se declaró presidente encargado.
