Los refugiados que siguen llegando a Europa se enfrentarán en las próximas semanas a condiciones cada vez más difíciles debido a la disminución de las temperaturas en el continente, particularmente en la región de los Balcanes, donde suele ocurrir de manera más rápida y marcada.
La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), que aporta ayuda a los refugiados, dijo hoy, viernes 2 de octubre de 2015, que teme que algunos puedan incluso morir por las condiciones cada vez más duras a las que tendrán que enfrentarse.
"Hay familias con niños pequeños que viajan a regiones donde las temperaturas se sitúan por debajo de los cero grados y donde hay precipitaciones abundantes", recalcó la organización.
Solo en la última semana, más de 25 mil refugiados e inmigrantes han llegado a Serbia, donde las organizaciones humanitarias intentan aportarles alguna ayuda de supervivencia antes de que continúen su tránsito por Hungría para dirigirse a Austria, Alemania o Suecia, como principales destinos finales.
La FICR señaló que se requiere ayuda suplementaria para que esas personas puedan protegerse del frío y de las lluvias que son más frecuentes en este periodo del año. En estas condiciones, dormir a la intemperie -en zonas de aparcamiento, plazas públicas o edificios vacíos o a medio construir- puede causar víctimas entre los grupos de refugiados más frágiles.

"El otoño e invierno pueden ser crudos y hay gran riesgo de que la situación humanitaria se agrave", declaró la secretaria general de la Cruz Roja Serbia, Vesna Milenovic, citada en un comunicado distribuido por la FICR en Ginebra, donde tiene su sede mundial.
Esta entidad ha lanzado una petición inicial de fondos por unos 14 millones de euros (unos 15.7 millones de dólares) para acudir en ayuda de 675 mil refugiados e inmigrantes. Lo que, por el momento, se necesita de manera prioritaria es ropa de abrigo, mantas y calzado de invierno.
El llamado de atención coincidió con el anuncio de Adrian Edwards, un portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), quien hoy, en rueda de prensa, anunció que cerca de 168 mil migrantes y refugiados cruzaron el Mediterráneo para llegar a Europa en septiembre, un récord mensual.
Edwards señaló que esa cifra supone cinco veces más que en 2014 durante ese periodo, un récord mensual, añadió.
Para la agencia de la ONU, esa gran cantidad de llegadas demuestra que es necesario poner en marcha lo antes posible el programa de repartición de 120 mil refugiados que acordaron los líderes europeos el pasado 24 de septiembre.
La Acnur pide también a Europa que cree verdaderos centros de acogida y de registro de migrantes, para poder identificar con celeridad los que tienen derecho a recibir el estatuto de refugiado.
Este año unas 700 mil personas intentarán obtener refugio en Europa a través del Mediterráneo, y serán igual de numerosos en 2016. Desde principios de año más de 520 mil migrantes, esencialmente sirios y afganos, ya han hecho ese recorrido, según la Acnur. Unos 3 mil han perdido la vida o han desaparecido en el intento. De los que consiguieron cruzar, unos 400 mil llegaron a Grecia (153 mil tan solo en septiembre) y 131 mil a Italia.







