"Me siento mal, esto es muy duro", dijo Otto Pérez Molina en entrevista exclusiva con The Associated Press en el receso de la audiencia judicial a la que fue citado tras proferirse una orden de aprehensión. "Por dimes y diretes, por épocas del conflicto, por esto me hubieran matado".
Pérez Molina habló en voz baja, compungido, fiel reflejo de su actitud durante la audiencia judicial a la que fue citado para que le fueran leídos y explicados los cargos de corrupción por la Fiscalía y la Comisión contra la Impunidad en Guatemala de las Naciones Unidas (Cicig).
Cuando se le preguntó sobre el proceso de corrupción que afronta, Pérez Molina lo comparó con la cruenta y larga guerra civil que padeció el país.
"En Guatemala, por menos, hace 30 años me hubieran asesinado porque dicen que dicen que dijeron que uno era colaborador de la guerrilla, y por eso lo mataban a uno", expresó. "O dicen que dijo que uno era comisionado militar, y la guerrilla lo mataba. Y hoy eso es lo que están haciendo". "Le hago una comparación de lo peligroso que es utilizar decires y eso es lo que he visto hasta el momento. Yo no he visto nada realmente. Mi familia lo está lamentando", agregó.

Pérez Molina, que viste un traje azul, camisa a rayas y corbata roja, ha permanecido sentado la mayor parte del tiempo durante la audiencia, casi sin movimiento, mientras observa a fiscales y abogados de la comisión que se encuentran sentados frente a él.
Durante la entrevista, se limpiaba la cara constantemente con un pañuelo, y se le notaba cansado, como si no hubiera dormido, y con los ojos rojos.
Temprano en el día, arremetió en contra de la fiscalía y la Cicig, al decir que sus miembros "buscan protagonismo" y "llenar sus egos".
La audiencia inició con la lectura y explicación de las acusaciones de corrupción que provocaron la renuncia de Pérez Molina de la Presidencia, a la que llegó el 14 de enero de 2012.
Dijo que no se había sentido utilizado por la exvicepresidente Roxana Baldetti, ni por nadie. "Yo tuve herramientas, puede haber sacado a la Cicig, pude haber cambiado a la fiscal, me pude haber atrincherado y no lo hice" y cuando en la audiencia se presentaron algunas escuchas telefónicas como prueba del entramado de corrupción, dijo: "ahí los que hablan son los verdaderos responsables, a ellos podrían señalarlos, sindicarlos directamente, pero por terceras personas, eso sólo acá en Guatemala".
A la pregunta de la AP sobre cómo afrontaba estas acusaciones como militar, su semblante cambió, tal vez por primera vez desde que arribó al tribunal y dijo "por eso estoy aquí".

