El papa Francisco calificó este jueves, 24 de septiembre, de "vergüenza" los actos pederastas cometidos por miembros de la Iglesia católica de Estados Unidos en una ceremonia celebrada en la catedral de San Patricio de Nueva York.
En un oficio religioso con asistencia de clero, religiosos y religiosas estadounidenses el pontífice reconoció que "han sufrido mucho a causa de la vergüenza provocada por tantos hermanos que han herido y escandalizado a la Iglesia en sus hijos más indefensos".
El pontífice les dijo que sabe de su sufrimiento "como cuerpo presbiteral, junto con el Pueblo de Dios" por esos actos, que él mismo calificó de "crímenes" esta misma semana en la reunión que mantuvo con los obispos estadounidenses.
"Los acompaño en este tiempo de dolor y dificultad, así como agradezco a Dios el servicio que realizan acompañando al Pueblo de Dios", dijo el papa a los religiosos reunidos en la catedral neoyorquina.
A ellos les instó Francisco el miércoles a trabajar para que "no se repitan nunca más" esos actos durante los que denominó "momentos oscuros" de los últimos años en la Iglesia en este país.
"Soy consciente del valor con el que han afrontado momentos oscuros de su recorrido eclesiástico sin temer autocríticas ni ahorrarse humillaciones y sacrificios", dijo el papa en esa ocasión, pero sin citar explícitamente casos de abusos sexuales a menores.
El papa aludió este jueves en Nueva York a los casos de pederastia cometidos por miembros del clero estadounidense después de recordar a "los sacerdotes y consagrados de este país que, solo en el campo de la educación, han tenido un papel fundamental". Y ello, explicó, "ayudando a los padres en la labor de dar a sus hijos el alimento que los nutre para la vida".
Jorge Mario Bergoglio se refirió específicamente en este aspecto a las contribuciones de santa Isabel Ana Seton, cofundadora de la primera escuela católica gratuita para niñas en Estados Unidos, y de san Juan Neumann, fundador del primer sistema de educación católica en el país.
El pontífice fue recibido por el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo, el alcalde Bill de Blasio y otros dignatarios al pie de la escalinata de la catedral, la que tiene 136 años de antigüedad y fue sometida recientemente a una restauración de 175 millones de dólares. Cerca de 5 millones de personas visitan el recinto cada año.
Miles de neoyorquinos pudieron ver por primera vez al papa Francisco mientras se dirigía a la Catedral de San Patricio en el papamóvil. La multitud gritaba emocionada mientras papa subió al vehículo para iniciar una caravana por Fifth Avenue hasta la catedral, flanqueado por vehículos policiales.
El papa Francisco llegó a Manhattan en helicóptero, y se subió a un pequeño Fiat para recorrer la ciudad, el mismo estilo modesto que mostró en Washington. El papa rechaza el uso de limosinas y prefiere viajar en autos modestos como parte de su énfasis en la simplicidad y en rechazar el consumismo.
Reverendos hispanos salen revitalizados de acto con Francisco
Llegó triunfante y les animó con un mensaje inspirador. Así describieron los miembros del clero hispano lo que sintieron durante la ceremonia que el papa Francisco presidió en la Catedral de San Patricio el jueves por la noche, donde les agradeció su trabajo y pidió que sigan laborando con humildad.
"(El papa) tiene la capacidad de tocar el corazón de los que escuchan", dijo el reverendo mexicano Luis Saldaña, quien no se perdió el acontecimiento dirigido a la comunidad religiosa de Nueva York. "El mensaje que transmitió es un mensaje que da ánimo para seguir adelante. Es un mensaje de sanación", señaló.
El dominicano Osvaldo Hernández, quien sostuvo en varios momentos el micrófono por el que habló el pontífice, dijo que al principio el corazón le palpitó a gran velocidad, pero que después sintió una "alegría inmensa".
"Él dijo que no nos diéramos por vencidos. Él dijo: 'sigan el ejemplo de Jesús, sigan adelante con fe y con valentía''', explicó el joven que estudia en el seminario de San José en Yonkers, a las afueras de la ciudad.







