JERUSALÉN, Israel. (DPA-EFE). —El papa Francisco hizo hoy un llamado a la reconciliación y el respeto mutuo dirigido a los habitantes de Medio Oriente, al término de un viaje de casi tres días a la conflictuada región.
“La construcción de la paz requiere ante todo de respeto a la libertad y la dignidad de cada ser humano, que según creen de igual manera judíos, cristianos y musulmanes, fue creado por Dios y está destinado a la vida eterna”, dijo el Sumo Pontífice católico en una reunión con el presidente israelí, Shimon Peres.
Peres, de 90 años y quien pronto finaliza su mandato, aprovechó para aceptar personalmente la invitación que el Papa le había hecho el domingo de trasladarse al Vaticano para participar en una oración conjunta por la paz con el presidente palestino, Mahmud Abbas.
El papa Francisco comenzó el día con una visita a la Explanada de las Mezquitas, donde se entrevistó con el gran muftí de Jerusalén, Mohammad Hussein, una figura polémica porque hace unos años justificó la violencia en la lucha contra los judíos. Por ello, el gesto del Papa no sentó bien en Israel.
El gran muftí es elegido por el presidente palestino y es el responsable de todos los lugares santos del Islam en Jerusalén, incluida la Mezquita de Al Aqsa, construida sobre el Monte del Templo, también sagrado para los judíos.
En el encuentro, el Pontífice católico llamó una vez más a la paz. “Respetémonos y amémonos los unos a los otros como hermanos y hermanas. Aprendamos a comprender el dolor del otro. ¡Que nadie instrumentalice el nombre de Dios para la violencia! ¡Trabajemos juntos por la justicia y por la paz!”
“También defendió indirectamente su decisión de reunirse con el gran muftí: “Mi peregrinación no sería completa si no incluyese también el encuentro con las personas y comunidades que viven en esta Tierra, y por eso, me alegro de poder estar con ustedes, fieles musulmanes, hermanos queridos”.
Luego, Francisco se trasladó al Muro de las Lamentaciones, lo único que queda en pie del segundo templo y el lugar más sagrado para los judíos, y, como es tradición, introdujo una plegaria escrita entre sus grietas. Francisco escribió en él un Padre Nuestro en español, la lengua en la que aprendió a rezarlo “de su mamá”.
A su lado estaban el rabino y el clérigo musulmán procedentes de Argentina, a los que pidió que lo acompañaran en su viaje.
A continuación se dirigió a la tumba de Theodor Herzl, en la que colocó una corona de flores. Herzl fue el fundador del sionismo moderno y por tanto símbolo del retorno de los judíos a Israel.
El líder de los católicos acudió también al Memorial Yad Vashem sobre el Holocausto, donde afirmó que el asesinato de seis millones de judíos en la Alemania nazi es una muestra de la inhumanidad de la que es capaz el hombre.
“Nunca más, Dios, nunca más”, pidió el Papa. “Aquí estamos, Dios, avergonzados ante lo que el hombre, creado a tu imagen y semejanza, fue capaz de hacer”. Y, recordando los versos de la Biblia en los que dios se dirige a Adán después del pecado original y le dice que no lo reconoce, el religioso subrayó: “Hombre, ¿quién eres? Yo no te conozco. ¿En qué te has convertido? ¿Qué horror has sido capaz de hacer? “También hizo una parada no prevista ante el monumento a las víctimas de atentados suicidas, al parecer a pedido del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, según dijo un portavoz del gobierno a condición de anonimato.
“Rezo por todas estas víctimas del terrorismo y por todas las víctimas del terrorismo en el mundo”, dijo el Papa mientras apoyaba la mano en el rectángulo de piedra que conmemora a los muertos.
Luego acudió al gran Rabinato de Israel, donde hizo una visita de cortesía a los dos grandes rabinos de Israel: el askenazi, David Lau, y el sefardita, Yitzhak Yosef. En su discurso el Papa recordó el acercamiento que ha habido en las últimas décadas entre ambas confesiones, que calificó de “un auténtico don de Dios”.
En su reunión con Peres en la residencia oficial del presidente, el papa lo elogió como un auténtico “hombre de paz”. “Su llamado a la paz tendrá un eco positivo en toda la región”, dijo Peres, y expresó la esperanza de que se haga realidad la solución de dos estados. “Un Estado judío, Israel. Y un Estado árabe, Palestina”, resumió como objetivo. Sin embargo, las funciones de Peres son meramente representativas y no tiene influencia sobre la política israelí, que está en manos del primer ministro Netanyahu.
Antes de abordar el avión con destino a Roma, el papa celebró una misa en el Cenáculo, la habitación donde según la tradición católica tuvo lugar la Última Cena.
“Aquí, donde Jesús tomó con los apóstoles la Última Cena, donde resucitó, apareció en el medio de ellos, donde el Espíritu Santo bajó con poder sobre María y los apóstoles. Aquí nació la Iglesia”, dijo el Sumo Pontífice. El edificio construido en el siglo XV, en cuya planta superior se encuentra la habitación donde tuvo lugar al Última Cena, también es sagrado para el judaísmo. Esto se debe a que en la planta baja se encuentra presuntamente la tumba del rey bíblico David.
La visita comenzó el sábado en Jordania y su punto culminante fue el encuentro el domingo con el patriarca de Constantinopla, Bartolomeo, para conmemorar el 50 aniversario de la histórica reconciliación entre ambas Iglesias.
ATENTADO
La abadía de la Dormición en Jerusalén, situada junto al Cenáculo, sufrió hoy un intento de incendio poco después de que el papa Francisco celebrara una misa en el lugar donde se cree que tuvo lugar la Última Cena, informaron a Efe testigos. Poco después de que el Pontífice abandonara la zona, unos desconocidos prendieron fuego a un libro y lo introdujeron entre los bancos de la iglesia con cruces de madera causando un incendio que pudo ser rápidamente sofocado, agregaron las mismas fuentes. El papa Francisco concluyó hoy su primera peregrinación a Tierra Santa, un periplo marcado por sus palabras y sus gestos a favor de la paz en Oriente Medio, la conciliación entre los cristianos y el entendimiento interreligioso.
La abadía de la Dormición en Jerusalén, situada junto al Cenáculo, sufrió hoy un intento de incendio poco después de que el papa Francisco celebrara una misa en el lugar donde se cree que tuvo lugar la Última Cena, informaron a Efe testigos.
Poco después de que el Pontífice abandonara la zona, unos desconocidos prendieron fuego a un libro y lo introdujeron entre los bancos de la iglesia con cruces de madera causando un incendio que pudo ser rápidamente sofocado, agregaron las mismas fuentes.
El papa Francisco concluyó hoy su primera peregrinación a Tierra Santa, un periplo marcado por sus palabras y sus gestos a favor de la paz en Oriente Medio, la conciliación entre los cristianos y el entendimiento interreligioso.
