El papa Francisco llamó el viernes en un histórico discurso ante la Asamblea General de la ONU a evitar el "abuso" de los países en desarrollo a través de su "sumisión asfixiante" en el sistema financiero mundial, y denunció el narcotráfico que "silenciosamente" mata a millones de personas.
Ante el pleno de Naciones Unidas en Nueva York, el sumo pontífice argentino pidió además un acuerdo "eficaz" sobre cambio climático e instó a respetar la "ley moral" de la "distinción natural entre hombre y mujer", en una alusión implícita a la homosexualidad y la transexualidad.
La esperada visita a la ONU de Francisco, de gira en Estados Unidos desde el miércoles y que habló en español, fue la quinta de un papa a la organización internacional, luego de las de Pablo VI en 1965, Juan Pablo II en 1979 y 1995 y Benedicto XVI en 2008.

Su discurso tuvo un fuerte acento en lo económico y social, con insistentes reclamos para evitar la exclusión, una defensa del derecho al "techo, trabajo y tierra" y críticas a la "cultura del descarte".
En medio de la crisis de la deuda externa que afecta a Grecia y las medidas draconianas de austeridad reclamadas por sus acreedores, el papa Francisco pidió a los "organismos financieros internacionales velar por el desarrollo sostenible de los países y la no sumisión asfixiante de éstos a sistemas crediticios".
"Lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia", recalcó.Primer papa del continente americano, Francisco cargó con fuerza contra un flagelo que afecta principalmente a su región, el narcotráfico, que "silenciosamente viene cobrando la muerte de millones de personas".
"Otra clase de guerra viven muchas de nuestras sociedades con el fenómeno del narcotráfico. Una guerra 'asumida' y pobremente combatida", señaló, en referencia a la tragedia que sufren países de América Central y México pero también cada vez naciones del Cono Sur.
Como era de esperar, el papa pidió que la conferencia mundial sobre cambio climático de diciembre próximo en París llegue a "acuerdos fundamentales y eficaces".
"Confío también que la Conferencia de París sobre cambio climático logre acuerdos fundamentales y eficaces", señaló, y agregó que existe un "verdadero 'derecho del ambiente'".
El papa Francisco marcó así el tono antes de una cumbre sobre el desarrollo que se abrió inmediatamente después en la ONU, y en la cual se espera que más de 150 dirigentes mundiales adopten un ambicioso plan de acción para los próximos 15 años en materia de pobreza, salud, educación y medio ambiente.
En un tema que genera mucha polémica, denunció por otra parte la "colonización ideológica" que impone a los pueblos "modelos de vidas anormales e irresponsables", en una alusión implícita al casamiento homosexual y la transexualidad.
Algunos buscan "promover una colonización ideológica a través de la imposición de modelos y estilos de vida anómalos, extraños a la identidad de los pueblos y, en último término, irresponsables", criticó el papa Francisco.
En ese marco, pidió a la ONU "el reconocimiento de una ley moral inscrita en la propia naturaleza humana, que comprende la distinción natural entre hombre y mujer".
El miércoles en Washington, el Papa coincidió con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acerca de la preocupación sobre el cambio climático y la necesidad de ayudar a los excluidos.
En un histórico discurso el jueves en la Congreso, volvió a tocar estos temas, y también criticó la venta de armas. En el área de la política internacional más tangible, Francisco dio su apoyo al acuerdo sellado entre Irán y las grandes potencias sobre el programa nuclear de Teherán, calificándolo de "prueba de buena voluntad y derecho".
"El reciente acuerdo sobre la cuestión nuclear en una región sensible de Asia y Oriente Medio es una prueba de las posibilidades de la buena voluntad política y del derecho, ejercitados con sinceridad, paciencia y constancia", dijo, sin mencionar explícitamente a Irán.



