Horas antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abriera la puerta a las deportaciones masivas de inmigrantes irregulares, a más de 7 mil kilómetros de distancia, el papa Francisco arremetió contra la “demagogia populista” que provoca el miedo a los extranjeros.
El pontífice, quien hace año y medio se presentó ante el Congreso de Estados Unidos como un “hijo de este gran continente” al que no le asustan los flujos migratorios, reiteró una vez más su mensaje de acogida a los inmigrantes.
“Frente a este rechazo, que surge en última instancia en el egoísmo y es amplificado por la demagogia populista, urge un cambio de actitud, para superar la indiferencia y para contrarrestar los temores con un generoso recibimiento para aquellos que vienen a golpear nuestra puerta”, espetó.
Sin llegar a señalar a nadie con el dedo, con la sutileza que solo un pontífice desprende, insistió en “el sagrado deber” de acoger y proteger a los inmigrantes en un discurso memorable ante los participantes de Foro Internacional sobre Migración y Paz.
"Frente al rechazo, que surge en última instancia en el egoísmo y es amplificado por la demagogia populista, urge un cambio de actitud, para superar la indiferencia y para contrarrestar los temores con un generoso recibimiento para aquellos que vienen a golpear nuestra puerta", instó el papa.
Tras escuchar el dramático testimonio de varios refugiados, entre ellos el de una peruana que emigró a Chile, el máximo líder de la Iglesia católica apeló a la responsabilidad de todos los gobiernos de ofrecer “canales humanitarios seguros” para aquellos que huyen de la guerra y de persecuciones terribles, con frecuencia atrapados en organizaciones criminales sin escrúpulo.
“Una recepción responsable y digna de nuestros hermanos y hermanas comienza por ofrecer una vivienda digna y adecuada”, agregó.
Los partidos populistas antiinmigración han crecido en varios países europeos como Italia, Francia y Holanda, donde el político antimusulmán Geert Wilders lanzó el sábado su campaña para las elecciones del próximo mes con la promesa de tomar medidas enérgicas contra "la escoria marroquí".
