El papa Francisco denunció este domingo, 1 de mayo, el empeoramiento de la violencia en medio de una situación humanitaria ya “desesperada” en Siria, en particular en la norteña ciudad de Alepo.
Durante sus tradicionales comentarios dominicales a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, Francisco se refirió a los ataques de la semana pasada contra un hospital de Alepo.
Lamentó que una “espiral de violencia” esté “cosechando víctimas inocentes, incluso entre los niños, los enfermos y los que con gran sacrificio se han comprometido a ayudar a sus vecinos”.
Se informó que varios trabajadores de salud estuvieron entre las víctimas de ese ataque.
El papa Francisco agregó que está “exhortando a todas las partes implicadas en el conflicto a respetar el cese de las hostilidades y reforzar el diálogo en curso”, que según dijo es el único camino que conduce a la paz.
