El primer ministro británico, David Cameron, podría no enfrentar ninguna investigación bajo los estándares del Parlamento acerca de su supuesta vinculación con empresas offshore presuntamente reveladas en la investigación de los documentos de la firma panameña Mossack Fonseca.
Según el diario británico The Guardian, Kathryn Hudson, la comisionada de los estándares parlamentarios, decidió no investigar el asunto, que data de la época en que Cameron era líder de la oposición. Su despacho declinó explicar las razones de esta decisión, según The Guardian.
La querella sobre este asunto había sido interpuesta por el diputado laborista John Mann, luego de que Cameron admitiera que habría poseído acciones en el fondo fiduciario que su padre habría registrado en las Bahamas.
Cameron señaló a comienzos de mes que habría vendido sus acciones en enero de 2010 por 42 mil dólares, unos meses antes de asumir como primer ministro y que no habría hecho “nada ilegal”.
Los beneficios de este fondo de inversión, cuya existencia ya había sido revelada en 2012 por The Guardian, habrían escapado al fisco británico durante 30 años gracias a un complicado montaje que habría sido creado por la firma de abogados panameña Mossack Fonseca, según la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés).
