REDACCIÓN INTERNACIONAL.- El presidente de México, Enrique Peña Nieto, fue de los últimos en llegar este lunes a la cumbre de la APEC en Pekín, dejando atrás un país conmocionado por la posible matanza de los 43 estudiantes desaparecidos y un nuevo escándalo que sacude a esposa.
El presidente mexicano, que vino acompañado por la primera dama, Angélica Rivera, participará durante dos días en esta cumbre de mandatarios y representantes de los 21 integrantes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) que encadenará con una visita de Estado a China.
La presencia del presidente mexicano en Pekín genera expectativas tras su decisión de anular la licitación para construir una línea de tren de alta velocidad que había ganado un consorcio liderado por una empresa china.
La empresa china de ferrocarriles CRCC estudia emprender acciones legales por la decisión del presidente mexicano de anular la licitación.
Sin duda, puede ser uno de los asuntos que surjan el jueves durante su encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, en el marco de su visita al gigante asiático, el segundo socio comercial de México, por detrás de Estados Unidos.
Durante su viaje, Peña Nieto se ha visto también sorprendido por un escándalo destapado por la prensa que asegura que su esposa compró una lujosa mansión en 2012, valorada en siete millones de dólares, a una empresa mexicana asociada precisamente al grupo chino que ganó la licitación.
