Las declaraciones brindadas la semana pasada por el mandatario de Perú, Pedro Pablo Kuczynski —quien señaló que la constructora brasileña Odebrecht debe vender sus proyectos e irse de ese país—, han generado una serie de reacciones por parte de funcionarios de esa nación.
Odebrecht, en el ojo de la tormenta, reconoció el año pasado el pago de coimas, por 29 millones de dólares, para adjudicarse obras públicas entre 2005 y 2014 en ese país.
El vocero de Peruanos por el Kambio, Carlos Bruce, manifestó que la empresa Odebrecht no debe continuar operando en Perú y que el daño ya está hecho.
"Las consecuencias por esto serán muy fuertes; demandarán una renovación de la clase política, nadie se salva, ni el fujimorismo que intenta mantenerse al margen. Quizá lo tengamos bien merecido al no haber advertido los actos de corrupción", agregó, según destacan medios de ese país.
De igual manera, el congresista de Acción Popular Víctor García Belaunde destacó que la constructora brasileña debe ser expulsada y declarada persona no grata.
Agregó que desde la Comisión Lava Jato —de la cual forma parte— se propondrá mejorar las normas para que el estado no vuelva a contratar a empresas corruptas.
Belaunde sostuvo que "la empresa brasileña no solo debe pagar por haber sobornado sino por el gran daño que le ha hecho al país, con la duplicación de costos", en declaraciones recogidas por Perú21.
En tanto, la ministra de Justicia de Perú, Marisol Pérez Tello, indicó que se están otorgando los recursos necesarios para investigar a profundidad el caso Odebrecht y pidió respetar las etapas en la investigación que realiza el Ministerio Público, para definir las sanciones penales en el caso.
A su vez señaló que el Estado no va a contratar a empresas sancionadas por corrupción y que no van a tolerar más corrupción en el país.
Un sondeo publicado este domingo 29 de enero señaló la desaprobación a la gestión del presidente peruano, afectado por el caso de corrupción de Odebrecht.
