El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), la principal fuerza opositora del país, afirmó hoy, jueves 23 de abril de 2015, que las pérdidas de unos 2 mil millones de dólares por la corrupción que admitió Petrobras al presentar sus informes financieros ayer, prueban la "mala gestión" y la "corrupción" en la mayor empresa de Brasil.
"Los datos divulgados por Petrobras muestran otro capítulo de una película de mala gestión y corrupción en la petrolera estatal, que hasta hace pocos años era la mayor empresa de América Latina", dice una nota divulgada por el PSDB, firmada por el senador Aécio Neves, presidente del partido y excandidato presidencial.
Ayer, con varios meses de atraso, Petrobras presentó su balance correspondiente a 2014, período en el que registró pérdidas cifradas en 21 mil 587 millones de reales (unos 7 mil 200 millones de dólares). Ese fue el primer resultado negativo de la petrolera desde 1991 y se agrava con una deuda bruta que llegó a fines de 2014 a 351 mil millones de reales (cerca de 117 mil millones de dólares).

El dato más llamativo del balance fue, sin embargo, que Petrobras reconoció que las colosales corruptelas que se investigan en los tribunales le costaron al menos 6 mil 200 millones de reales (unos 2 mil 66 millones de dólares) desde 2004.
"En poco más de una década, los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) lograron manchar años de eficiencia en Petrobras", indicó la nota del PSDB, aludiendo a las gestiones de la presidenta Dilma Rousseff, que gobierna desde 2011, y su antecesor y mentor político, Luiz Inácio 'Lula' da Silva, quien llegó al poder en 2003.
El comunicado del partido opositor añade que los brasileños ahora tienen la tarea de "salvar a Petrobras del uso político" que durante "más de una década le ha dado el gobierno del PT".
Según el PSDB, "Petrobras es una excelente compañía con muchos funcionarios competentes" y "si el Gobierno la deja trabajar, será otra vez una de las mayores empresas del mundo".
Por las corruptelas en la estatal, la Corte Suprema investiga a medio centenar de políticos, en su mayoría de la coalición que apoya a Rousseff, y a decenas de empresarios y exdirectores de la propia compañía.
La semana pasada, en el marco de las investigaciones, la Policía detuvo al hasta entonces tesorero del PT, Joao Vaccari, sospechoso de haber intermediado entre empresas que obtenían contratos amañados con Petrobras, inflaban los valores y desviaban parte de ese dinero a partidos implicados en la trama. Entre los políticos investigados están los presidentes de las cámaras del Senado, Renan Calheiros, y de Diputados, Eduardo Cunha, ambos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al que pertenece el vicepresidente del país, Michel Temer.
Consultado sobre el escándalo de Petrobras, el vicepresidente Temer, manifestó que la imagen de Petrobras "se puede ir recuperando a los ojos de Brasil y del mundo" gracias a las iniciativas de transparencia adoptadas tras destaparse las corruptelas.
Admitió que el caso Petrobras "es un asunto preocupante para Brasil", porque la petrolera es un "símbolo" de la pujanza del país, aunque matizó que la compañía está actuando con "una transparencia absoluta".
Respecto a la corrupción en el país, Temer aseguró que "el problema no es saber si hay o no hay", sino actuar en consecuencia, y en ese sentido ha defendido que las "grandes investigaciones" emprendidas "están haciendo que en Brasil se abandonen tentaciones de corromper el poder público".
Temer dio las declaración durante el Foro Líderes, organizado por la Agencia EFE y la consultora KPMG, y al que acudió el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. Durante su intervención Temer destacó que en Brasil hay "una seguridad absoluta" para los inversores extranjeros, con la particularidad de que es un mercado de más de 200 millones de habitantes de gran interés para todas las empresas interesadas en implantarse en el país o consolidar su presencia.
Brasil tiene gran necesidad de carreteras, autopistas y líneas férreas y planea construir hasta 270 aeropuertos regionales. Uno de esos proyectos es la licitación de la línea ferroviaria de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo, que el Gobierno retomará tras evaluar los resultados del plan de ajuste fiscal ahora mismo en vigor.
Brasil decidió aplazar la licitación de esa línea de alta velocidad en agosto de 2013, unos días antes de que finalizara el plazo para que los interesados presentaran ofertas, y es un proyecto que prevé una inversión de 13 mil millones de euros (unos 14 mil millones de dólares).
En el marco de las investigación por corrupción de Petrobras, ayer se anunciaron las primeras condenas, entre ellas, la del exdirector de la petrolera estatal, Paulo Roberto Costa, quien fue condenado a siete años y medio de reclusión, aunque parte de su sentencia la cumplirá en su domicilio.
