CARACAS, Venezuela. (AP).– El alcalde opositor de la ciudad andina de San Cristóbal, al extremo occidente de Venezuela, dijo que la policía atacó y desmanteló barricadas en las intersecciones más importantes y lanzó gases lacrimógenos y perdigones de plástico.
“Desde la una de la madrugada (del lunes) la Guardia Nacional atacó y todavía hoy en la mañana siguen reprimiendo zonas residenciales con bombas lacrimógenas y perdigones para desmantelar barricadas, quemaron el toldo donde pernotan los estudiantes que hacían vigilia”, dijo a The Associated Press en entrevista telefónica el alcalde Daniel Ceballos.
En Caracas, en tanto, opositores y oficialistas tomaron las calles en una nueva medición de fuerzas con motivo del día del médico, pero mientras los aliados del gobierno lograron marchar sin obstáculos hasta el palacio presidencial, sus críticos, luego de una larga espera se retiraron tras varios forcejeos con agentes de la Policía Nacional, que con equipos antimotines les cerraron el paso.
Se retiraron después que un enviado del gobierno prometió a los líderes de los médicos que el miércoles serían recibidos por el presidente Nicolás Maduro para atender a sus demandas.
Horas más tarde en un acto público, Maduro denunció que como parte de una supuesta campaña para desacreditar a su gobierno, “82 diarios de América sacan una página diaria contra Venezuela”.
“Esto es terrorismo, pero ayer ellos (los diarios) empezaron a decir que eran infiltrados del gobierno”, comentó el gobernante, exhibiendo fotos de “actos vandálicos” registrados el domingo en Plaza Altamira, de la capital, escenario de incidentes violentos en los últimos 27 días.
Desde el 6 de marzo un grupo de diarios colombianos comenzó una campaña para divulgar noticias recabadas por periódicos de Venezuela, que enfrentan severas restricciones de papel.
Maduro agregó que en Altamira, la Guardia Nacional capturó a 11 personas y decomisó medicamentos y prendas de vestir, que eran usados presuntamente durante las protestas.
El lunes una vez más se registraron en Altamira choques entre manifestantes y policías, quienes usaron gases lacrimógenos para dispersarlos.