La Policía israelí seguía buscando este sábado, 2 de enero, al autor del ataque que la víspera dejó dos muertos y siete heridos en Tel Aviv y cuyas motivaciones aún se desconocen, en tanto el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció nuevas medidas de seguridad en el sector árabe.
El día de Año Nuevo se registró un tiroteo en la concurrida calle de Dizengoff, algunos días después de que el líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI) lanzara amenazas contra Israel.
La Policía levantó de manera parcial el secreto del sumario el sábado por la noche, señalando como presunto atacante a Nashaat Melhem, de 31 años de edad, originario de la aldea árabe de Arara, ubicada en el norte de Israel.
“La Policía continúa buscando al sospechoso del asesinato de dos israelíes en el centro de Tel Aviv”, había dicho antes a la AFP su portavoz, Micky Rosenfeld.
“Se instalaron controles de carretera en varios lugares”, había añadido.
Rosenfeld estimó que hay “una alta probabilidad de que se trate de un ataque terrorista”, pero añadió que “no excluimos un móvil criminal”.
Por su parte, el consejo municipal de Arara condenó el tiroteo, afirmando en un comunicado que “los habitantes (de la aldea) desaprueban vigorosamente cualquier acto de violencia”.
