El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se dijo preocupado por las restricciones gubernamentales de Turquía a los derechos individuales bajo el estado de emergencia impuesto tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio y los “inquietantes reportes” de malos tratos recibidos por algunos detenidos de parte de militares.
El vocero interino de la ONU, Farhan Haq, señaló que Ban dijo en una llamada telefónica al ministro del Exterior de Turquía, Mevlut Cavusoglu, este miércoles 27 de julio que esperaba que el gobierno cumpliera sus obligaciones de derechos humanos internacionales, entre ellos la libertad de expresión, de movimiento y de asamblea pacífica, así como la independencia de la profesión judicial y legal.
Turquía ha detenido a más de 13 mil personas en las instituciones militares, judiciales y otras en purgas desde el levantamiento y ha suspendido a decenas de miles de otros empleados del gobierno.
Haq indicó que Ban espera que Turquía “transformará este momento de incertidumbre en un momento de unidad” que conserve la democracia.
