El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, ha negado este domingo, 23 de agosto, su participación en la trama de corrupción conocida como "La Línea" y aseguró que dará "la cara" ante la Justicia y que asumirá su responsabilidad, pero que no dimitirá.
"Daré la cara y demostraré (...) que no he sido parte, y muchos menos, receptor de esos fondos mal habidos en prejuicio del pueblo de Guatemala", dijo Pérez Molina en un mensaje difundido a través de los canales nacionales.
El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, ha acusado al empresariado del país de formar parte de la trama de corrupción conocida como "La Línea", y de la que, según las investigaciones, él era uno de los cabecillas.
"No hay una línea, son dos, y hasta ahora ha aparecido la que recibe, pero no la que paga. Sin duda, enraizada en el sector empresarial y que espero pronto aparezca en toda su magnitud", dijo el mandatario en un mensaje pre grabado difundido a través de los canales nacionales.
"Los hechos son los hechos y con el carácter que niego mi vinculación, no puedo dejar de reconocer que aconteció en mi gobierno y con funcionarios cercanos, y me obliga a pedir una disculpa pública y desde el fondo de mi corazón pedir perdón a los guatemaltecos", agregó.
"En nuestro país, lo importante es que no se rompa el orden de nuestro pueblo, la ciudadanía debe entender que la única manera es elegir a las autoridades es por la vía del voto consciente".
La nación centroamericana llevará a cabo elecciones generales el 6 de septiembre próximo.
Pérez Molina hizo un llamado para que se manifieste la Guatemala profunda, la rural, la diversa; instó a defender la incipiente democracia y hacer los cambios profundos que nos haga una Guatemala más justa, transparente y próspera.
Culminó su discurso diciente "les afirmo que no renunciaré y enfrentaré los procesos que en ley correspondan".
La Fiscalía General y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un ente adscrito a la ONU que apoya la depuración judicial, presentaron los resultados de una investigación sobre una conspiración de fraude en las aduanas que coloca a Pérez Molina y a su exvicepresidenta Roxana Baldetti como los cabecillas de la red ilegal, denominada "La Línea".
Ante la evidencia, la Fiscalía presentó en los tribunales un pedido de antejuicio contra el gobernante para que pueda enfrentar la justicia por los delitos de asociación lícita y cohecho pasivo, por lo que renunciar al cargo implicaría su inmediata detención.

