TEGUCIGALPA, Honduras (ACAN-EFE).- El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, sancionó hoy un decreto legislativo que aprueba la cadena perpetua para quienes cometan magnicidio contra los titulares de los tres poderes del Estado, operadores de justicia y diputados.
"Quien se atreva a proponer tan siquiera a conspirar o ejecutar un atentando contra los operadores de justicia va a estar en serios problemas y lo vamos a agarrar donde sea", subrayó Hernández al sancionar el decreto legislativo en un acto celebrado en la Casa Presidencial.
El Parlamento hondureño aprobó anoche una serie de reformas al Código Penal que establecen que el delito de magnicidio en contra del presidente de cualquiera de los poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo o Judicial, operadores de justicia, miembros del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad y diputados será castigado con penas que van desde los 40 años de cárcel a cadena perpetua.
El gobernante señaló que las personas que atenten contra los operadores de justicia en Honduras "van tener que pagar con buena parte de sus vidas privadas de libertad", al tiempo que agradeció al titular del Congreso Nacional Mauricio Oliva, por aprobar "tan pronto" las reformas.
Los cambios al código, según un comunicado el Parlamento hondureño, fueron aprobados con la intención de frenar la violencia que afecta a los operadores de justicia y que ha causado la muerte de al menos 83 desde 2010.
Las dos últimas fiscales asesinadas en Honduras son Marlene Banegas y Patricia Eufragio, quienes fueron atacadas a tiros el pasado 11 de octubre en la norteña ciudad de San Pedro Sula por hombres no identificados, caso por el que las autoridades han detenido a cuatro personas.
El gobernante indicó además que el delito de extorsión ahora "es de orden público", es decir que "no se requiere que alguien firme una denuncia para que los operadores de justicia procedan" lo que, en su opinión "va a facilitar la judicialización en estos casos".
Con las reformas, la pena por extorsión, que actualmente es de 15 a 20 años de cárcel, tendrá una ampliación de un tercio de la misma.
Honduras vive una violencia criminal que a diario deja un promedio de casi quince muertos, según autoridades locales, que atribuyen buena parte de la criminalidad a las pandillas y el narcotráfico.
